July 14, 2020 at 4:31 pm EDT | by José Raúl Gallego Ramos
Cada 11, un tuitazo exige la igualdad LGBTQ en Cuba
Cartel promocional publicado en Twitter para el estreno de la campaña.

Nota del editor: Tremenda Nota es el medio socio del Washington Blade en Cuba. Esa nota salió originalmente en su sitio web el 11 de julio.

Una campaña a favor del matrimonio igualitario vuelve cada mes en Twitter por iniciativa del activismo LGBTI+ de Cuba organizado en la Plataforma 11M.

El primero de los “tuitazos” convocados por activistas independientes ocurrió en junio pasado y este sábado llegaron a la segunda edición del evento que piensan replicar el 11 de cada mes.

El día elegido para promover los derechos LGBTI+ es un homenaje a los manifestantes del 11 de mayo de 2019. En esa fecha cientos de personas LGBTI+ y sus aliadas marcharon en La Habana y terminaron reprimidas por la policía.

La Plataforma 11M propuso usar las etiquetas #UnCódigoInclusivo, #DerechosSI, #PrivilegiosNO y #LeyDeIdentidadDeGénero, y llamar la atención de las cuentas oficiales del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, el primer ministro Manuel Marrero Cruz y la Asamblea Nacional del Poder Popular, entre otras.

“Yo quiero tener mi nombre e identidad de manera legal. Es un derecho.”, fue uno de los tweets de Mel Herrera, editora de la revista Q de Cuir, una publicación LGBTI+ independiente.

La demanda de derechos para las personas trans es uno de los puntos centrales de la agenda que promueve la Plataforma 11M.

“Por una Cuba donde les trans tengan acceso a una identidad sin prejuicios.”, tuiteó la activista Lisney Romero.

El referendo anunciado por el gobierno para aprobar o rechazar, según decida la mayoría, si las parejas LGBTI+ podrán legalizar sus uniones en Cuba, es una de las motivaciones principales de esta campaña.

“¿De qué sirve estar entre los 11 únicos países del mundo con protección constitucional contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género, si parte de mis derechos van a ser plebiscitados?”, publicó el activista Javier Machado Arribas.

Hasta las 6 y 30 pm de este sábado, las etiquetas #DerechosSI #PrivilegiosNo habían sido tuiteadas en cerca de 850 ocasiones, mientras que la etiqueta #LeyDeIdentidadDeGénero tenía 810 tweets.

¿Qué quiere el activismo LGBTI+ en Cuba?

Desde la aprobación de la nueva Constitución por el parlamento, en diciembre de 2018, el activismo LGBTI+ rechazó una disposición transitoria que establece una consulta popular como requisito indispensable para que entre en vigor otro Código de Familia.

Esa decisión fue el resultado de los debates parlamentarios sobre el artículo 68, finalmente suprimido de la Constitución que entró en vigor en 2019, donde se definía al matrimonio como la unión de dos personas.

A pesar de que estaba disponible una encuesta oficial que revelaba la postura favorable de la mayoría de la ciudadanía ante los derechos LGBTI+, el parlamento decidió postergar el matrimonio igualitario durante dos años con argumentos que no convencieron al activismo.

La campaña emprendida por varias iglesias evangélicas contra el artículo 68 parece haber sido una de las razones principales para retrasar la implementación del matrimonio igualitario en Cuba.  

La propia Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y diputada a la Asamblea Nacional del Poder, aunque es más conocida por su rol de impulsora de los derechos LGBTI+, admitió en una entrevistada publicada en España que la presión de las iglesias estaba pesando sobre el gobierno.

“Grupos de fundamentalistas religiosos están tratando de chantajear al Gobierno cubano con que no van a votar a favor de la Constitución si se deja el artículo relativo al matrimonio entre dos personas”, dijo.

La presión, al parecer, funcionó.

Desde 2008, cuando Cenesex situó por primera vez el matrimonio igualitario en la agenda pública, varias denominaciones cristianas solicitaron al Partido Comunista de Cuba que impidiera la iniciativa y protegiera el concepto tradicional de familia.

Diez años después, con pentecostales y metodistas a la cabeza, las iglesias publicaron varias cartas abiertas y realizaron manifestaciones en las afueras de los templos en defensa de «la familia original» y contra la igualdad civil de gais, lesbianas, bisexuales y trans.

El desacuerdo entre los cristianos fundamentalistas y el activismo renació en junio pasado cuando la rapera cubana Danay Suárez, conocida por sus opiniones conservadoras, compartió un post que relaciona un presunto movimiento pedófilo, de cuya existencia no hay evidencias, con los avances legislativos logrados en varios países por la comunidad LGBTI+.

Algunos de los tuits publicados hoy por los activistas se refieren al obstáculo que significan los grupos cristianos para la igualdad civil de las personas LGBTI+. Manuel Alejandro Rodríguez Yong, un activista LGBTI+ católico, comentó que “la diversidad debería verse como una bendición y no como una amenaza para nuestra sociedad”.

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