Connect with us

Noticias en Español

Organización mexicana lanza #EmprendiendoConOrgullo

Campaña es una iniciativa de Colmena 41

Published

on

(Captura de pantalla cortesía de Colmena 41)

México es uno de los países con más crímenes de odio en contra de la comunidad LGBTQ en latinoamérica, cerrando 2021 con 81 muertes. A pesar de que hay un alto porcentaje de ciudadanos mexicanos que permanecen en el closet, la idea de ser una población reducida se aleja cada vez más dado a que en la actualidad más emprendimientos han cobrado vida dentro de la diversidad.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) al menos cinco millones de personas mayores de 15 años en México se identifican como LGBTQ, sumando a esto las condiciones de emprendimiento apuntan a ser favorables para el 49 por ciento de la población general en el país, según el Global Entrepreneurship Monitor, sin embargo, no se contaba con estadísticas de la comunidad LGBTQ.

En 2022 México tomó las primera medidas en camino a un censo de población LGBTQ por medio de una encuesta para ayudar a determinar cuántas personas forman parte del espectro de diversidad. Sin embargo, hay un vacío de información, de datos duros. La realización de estudios de datos estadísticos se consideran necesarios para la comunidad y mejor comprensión de la misma.

Colmena 41 toma partida de esto y se propone a realizar un estudio que sirva de referente en la situación de emprendedurismo LGBTQ. Tomando como premisas el funcionamiento del ecosistema emprendedor para la comunidad LGBTQ, las oportunidades de negocio observadas bajo el contexto económico actual y la libertad con la que una persona puede mostrarse tal cual es, sin ocultar su orientación sexual, identidad o expresión de género al momento de levantar capital, presentar un proyecto y operarlo.

Así nace Emprender con Orgullo, un estudio con base en encuestas inicialmente respondidas por 161 personas LGBTQ en 32 diferentes entidades de la República Mexicana. 

Colmena 41

Colmena 41 nace en 2019 con los Lunes de Colmena 41 en los cuales miembros de la diversidad sexual se reunían para poder conocerse, hablar de diferentes temáticas y al mismo tiempo colaborar en los diferentes proyectos dentro del círculo de participantes. En ese momento, aunque el emprendimiento no es el único tema tratado por Colmena 41, se convierte en algo esencial dentro del desarrollo y crecimiento de la organización.

Es un emprendimiento enfocado en la formación de comunidad con redes profesionales en diferentes ámbitos, generación de información con realización de investigaciones, herramientas educativas comunicación con miras a incidencia en políticas públicas y creación de encuentros para visibilizar y fortalecer la comunidad LGBTQ por medio de talleres y asesorías.

Cofundada por Enrique Torre Molina, activista LGBTQ, y Federico Arellano, emprendedor social. 

Por otro lado, Arellano comentó que uno de los primeros hallazgos que se encontraron en este estudio es que para la mayoría de personas que no son LGBTQ emprender es una opción, mientras que para la comunidad pareciera ser mucho más una necesidad, lo cual refleja que la manera en que se da el acercamiento al fenómeno del emprendimiento es muy distinta para cada uno de los casos.

En parte el éxito de Colmena 41 se debe a que anteriormente no existían espacios, reuniones específicas para personas LGBTQ donde pudiera hacerse networking o encontrar a diferentes expertos dentro de la diversidad para colaborar entre proyectos de los mismos participantes.

Recientemente, Colmena 41 inauguró su rama de estudio con la investigación #EmprendiendoConOrgullo. La idea de producir data, información, estadísticas sobre la comunidad LGBTQ+, esta investigación nace, en primera instancia, porque hay poca información en general sobre distintos temas. 

Alianza con Meta

Actualmente la organización posee un plan de trabajo anual con Meta, luego de haber desarrollado una serie de capacitaciones de emprendimiento en las cuales se detectó la necesidad de hablar sobre emprendedurismo en la comunidad LGBTQ. La misma, esta dividida en tres líneas de trabajo:

  1. Enjambre41: Sesiones mensuales para hablar de las experiencias de empredimiento dentro de la comunidad. Anteriormente se desarrollaban en línea y planean retomarlas de manera presencial para mayor conexión entre participantes.
  2. DemoDay: Convocatoría para conocer emprendedoras y emprendedores junto a sus negocios en diferentes ubicaciones del territorio mexicano.
  3. #EmprenderConOrgullo: Su último trabajo, publicado a manera de estudio para la comprensión de la situación de emprendedurismo en materia de género y diversidad sexual del país.

#EmprenderConOrgullo

Tras encontrar la necesidad de tener más datos duros que reflejen la realidad cotidiana de las personas LGBTQ y encontrando una ventana de oportunidad en emprendedurismo, Colmena 41 hace uso de su alcance y su asociación con Meta para desarrollar actividades de diagnóstico dentro de su grupo de participantes.

Inicialmente se llevaron a cabo una serie de talleres organizados por Facebook en el año 2019 y 2020. Los mismos, eran dirigidos a emprendedores y emprendedoras LGBTQ pertenecientes a Colmena 41, esto con la finalidad de medir el interés en temas de emprendimiento dentro de los participantes de la comunidad, identificando la necesidad y oportunidad para el desarrollo del tema.

Así nace la curiosidad por ahondar en temas relacionados al emprendimiento y la oportunidad de realizar estudios para profundizar en la materia que no había sido explorada en México. Posteriormente, se establece una alianza con Facebook/Meta para el desarrollo de un programa anual en temas de emprendimiento el cual pretende dar capacitación y visibilizar a los emprendedores dado a que la discriminación laboral hacia la comunidad es un punto de inflección para que personas LGBTQ emprendan sus propios negocios.

Molina declaró que por medio de este estudio querían evidenciar si existía relación entre la discriminación cotidiana en contra de la comunidad LGBTQ y el emprendedurismo a lo que dijo “descubrimos que sí hay relación entre estas dos experiencias, no en todos los casos, pero muchas de las personas LGBT que emprenden y que contestaron esta encuenta hablan que el motor del emprendimiento fue que se topaban con una o varias experiencias de discriminación en el empleo por su orientación sexual, por su identidad o por su expresión de género”.

Según el estudio, la nulidad de conocimiento en cuanto a los productos financieros específicos para los emprendedores es otra de las debilidades de los emprendedores LGBTQ. La comunidad se financia fundamentalmente de sus ahorros, de sus proveedores de préstamos de instituciones cercanas pero no conocen muchas alternativas pensadas para emprendimientos como fondos de inversión, incubadoras, etcétera.

Arellano resaltó que Emprendiendo con Orgullo muestra cómo más del 80 por ciento de las personas que respondieron la encuesta se sienten entre “felices” a “muy felices” con sus negocios, “este mensaje me parece poderosísimo, porque sí es cierto que el emprendimiento salva vidas” expresó. 

El reto principal para Colmena 41 es con todas esas personas que todavía no se han animado a dar el paso, seguir inspirando a partir de resultados, formando comunidades que lleguen a ser más grandes y más representativas teniendo como ejemplo que el emprendimiento sí funciona y que es uno más de los lugares que puede brindar seguridad a la diversidad y todas las personas que se atreven a ser ellas mismas y a vivir su vida bajo sus propias reglas.

Hallazgos

El estudio arrojó hallazgos en diferentes ramas como estadística descriptiva, necesidades de los emprendimientos y experiencias personales. Cada uno de los apartados posee datos que explican la composición de cada porcentaje y la muestra de población estudiada. 

Según Molina, una de las cosas que más destacan es el caso de las personas trans dado a que con frecuencia deciden emprender luego de uno o más actos de discriminación en diferentes instancias, donde talvez el emprendimiento no es la primera opción, sin embargo, la falta de empleo les enfrenta a la necesidad de generar ingresos de manero autónoma.

Entre los datos que se muestran en el estudio se destacan que el mayor porcentaje de emprendedores tiene alrededor de 36 a 40 años de edad, en su mayoría siendo personas gay, del 100 por ciento de la población entrevistada el 68 por ciento posee un emprendimiento propio, el 11 por ciento trabaja para alguien más, el 9 por ciento es freelance y es resto son estudiantes o tienen otra manera de ingreso.

Aunque existe una enorme diversidad entre las industrias atendidas, 68.4 por ciento de la población encuestada se dedica a los alimentos, la salud, la educación, la industria textil y de artes diseño gráfico (marketing), la consultoría y la investigación.

Las iniciativas son relativamente nuevas ya que el 30 por ciento de los casos llevan entre cero a dos años de operación en el mercado. No obstante, se puede visualizar que hay otros casos en los cuales se tienen emprendimientos más longevos que han estado operando hasta por 20 años.

La mayoría trabaja en grupo, ha contratado servicios profesionales externos en su mayoría para el área digital, en presencia y estrategia de ventas en línea. Agregando a esto, en la mayoría de los casos se tiene aspiraciones de aumento de ventas en línea, estabilización, venta físicas, abrir más sucursales y expandir la oferta de productos.

Un hallazgo que vale resaltar es que según el estudio, la mayoría de las veces la financiación del emprendimiento se hace a base de ahorros personales, socios, inversionistas o créditos con otras instituciones, sin embargo, Arellano, cofundador del proyecto, resalta que es una área que planean fortalecer por medio de la capacitación pertinente sobre financiamiento con entidades bancarias, fondos semilla, incubadoras, etc.

No obstante, México tiene otras limitantes ya que a pesar que la ley de identidad de género para personas trangénero está vigente en varios estados de la República, los usuarios continúan sufriendo de discriminación y no logran reunir los requisitos que los bancos solicitan para ser beneficiarios de estos créditos o simplemente no cuentan con historial de crédito que les permita obtener un préstamo.

Otros de los hallazgos que cabe resaltar es que el 93.8 por ciento de las personas entrevistadas respondieron que las personas con las que trabajan y saben de su emprendimiento conocen que son miembros de la comunidad LGBTQ y el 72 por ciento respondió que sus clientes saben que son parte de la diversidad.

En la mayoría de los casos, los emprendedores expresan estar felices con sus negocios y viviendo sus sueños con un 24.8 por ciento mientras que el 61.5 por ciento reconoce que están felices pero que conocen que hay cosas que faltan para mejorar las condiciones y desarrollo de su proyecto.

Referentes de información

Es interesante ver como en América Latina se abren más temas de conversación en pro de la mejora de condiciones de vida de la comunidad LGBTQ, por ende, es importante seguir difundiendo historias y datos que reflejen las condiciones de desarrollo de la diversidad y que los mismos tengan impacto en las comunidades, industrias y nichos profesionales.

Estas iniciativas también contribuyen a la mejora de la economía del país, generación de empleos y nuevas propuestas de derechos humanos en las cuales las diferentes expresiones pueden llevarse a cabo sin represalias ni discriminacion que aislen a las personas LGBTQ. De igual manera, estudios como #EmprenderConOrgullo abre la conversación para que otros países puedan sumarse a realizar estudios especializados que sirven como referentes a nivel mundial.

Para leer el estudio completo pueden dirigirse al siguiente enlace: https://colmena41.com/emprenderconorgullo

Advertisement
FUND LGBTQ JOURNALISM
SIGN UP FOR E-BLAST

Honduras

Corte IDH reconoce a Thalía Rodríguez como familia social de Leonela Zelaya

Se construyeron una familia tras más de una década de convivencia

Published

on

(Captura de pantalla de Reportar sin Miedo)

Reportar sin Miedo es el socio mediático del Washington Blade en Honduras. Esta nota salió en su sitio web el 19 de enero.

Por DORIS GONZÁLEZ * | TEGUCIGALPA, Honduras — En la sentencia del caso Leonela Zelaya y otra vs Honduras emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos se estableció un hito jurisprudencial para las personas LGBTQ en Honduras, así como en la región en relación a las diversas conformaciones de familias existentes. La Corte IDH interpretó por primera vez el concepto de familia social, indicando que la construcción de familia no debe restringirse a la familia nuclear o a nociones tradicionales, bajo el entendido de que hay diferentes formas en las que se materializan los vínculos familiares.

Este análisis se trae a colación debido al contexto de discriminación, prejuicio y violencia que atravesamos las personas LGBTQ, el cual se puede manifestar incluso dentro de nuestras propias familias. Esta violencia se manifiesta a través de actos de odio como ser el desarraigo familiar, violencia física, psicológica, social, económica, expulsiones de los hogares, violaciones correctivas e incluso, culminando en muertes violentas. Esta violencia motivada por la orientación sexual, identidad y expresión de género de las personas imposibilita la convivencia familiar.

Ante esto, las personas LGBTQ construimos vínculos sociales fuera del vínculo familiar tradicional, los cuales a través de la convivencia, amistad, apoyo económico-social y construcción de vida en común constituyen familias, tal como ocurrió en este caso.

Tras el abandono de su familia biológica, Leonela Zelaya y Thalía Rodríguez construyeron una familia tras más de una década de convivencia, en los cuales se apoyaron mutuamente en diversas situaciones, viviendo como mujeres trans, portadoras de VIH, ejerciendo el trabajo sexual y en situación de pobreza, enfrentando constantes episodios de detenciones arbitrarias y violentas por parte de los órganos policiales.

Tras su asesinato, fue Thalía quien recogió el cuerpo de Leonela en la morgue de Tegucigalpa y quien gestionó el féretro a través de la Funeraria del Pueblo. Los servicios fúnebres de Leonela Zelaya fueron realizados en un bar por mujeres trans, trabajadoras sexuales, al cual no asistió ningún miembro de su familia biológica.

El asesinato de Leonela y la falta de esclarecimiento generaron a Thalía un sentimiento de inseguridad, frustración e impotencia. Por estas violaciones de derechos humanos, la Corte reconoció a Thalía Rodríguez, en calidad de familiar de Leonela, como víctima del caso, generando estándares aplicables a todas las personas LGBTQ.

A juicio de la Corte, esta situación lleva a que, en casos de muertes violentas de mujeres trans, las personas que integren las redes de apoyo de la persona fallecida puedan ser declaradas víctimas por la violación de sus derechos a la integridad psíquica o moral, siempre que se acredite la existencia de un vínculo estrecho con la víctima y una afectación a sus derechos, derivada, por ejemplo, de las gestiones realizadas para obtener justicia. Esta sentencia logra reconocer que las personas LGBTQ construimos familias sociales, familias elegidas, e indica que estas deben ser reconocidas y validadas.


* Abogada litigante del caso Leonela Zelaya y otra vs Honduras, Red Lésbica Cattrachas

Continue Reading

Noticias en Español

El 2026 bajo presión

La realidad que enfrentan las organizaciones LGBTQ en EEUU

Published

on

(Foto de Michael Key por el Washington Blade)

El año 2026 no comenzó en blanco para las organizaciones LGBTQ en Estados Unidos. Llegó precedido por un proceso que se activó con fuerza en 2025 y que hoy se manifiesta como una reconfiguración profunda del ecosistema de derechos, servicios y sostenibilidad comunitaria. No se trata de una crisis momentánea ni de un ajuste administrativo pasajero. Lo que está ocurriendo es un cambio estructural en la forma en que el Estado define, financia y condiciona la igualdad, la accesibilidad y la atención a poblaciones históricamente vulnerables.

Desde los primeros meses de 2025, la administración federal inició la retirada o revisión de múltiples órdenes ejecutivas y disposiciones que protegían explícitamente a personas LGBTQ en áreas clave como salud, educación y acceso a servicios. La justificación oficial ha girado en torno a la eliminación de lo que se denomina “ideología de género” y a la redefinición restrictiva del concepto de sexo, limitado exclusivamente a criterios biológicos. Este cambio discursivo no quedó en el plano simbólico. Se tradujo en nuevas reglas de elegibilidad, en la cancelación de subvenciones, en la eliminación de recopilación de datos y en una creciente incertidumbre administrativa que ha afectado directamente la operatividad de organizaciones comunitarias en todo el país, como ha documentado la Kaiser Family Foundation.

La salud fue uno de los primeros campos donde se sintió el impacto. Programas vinculados a la atención integral, a la prevención del VIH, a la salud mental y a la investigación en poblaciones LGBTQ comenzaron a perder respaldo federal. Subvenciones previamente aprobadas fueron canceladas o sometidas a revisión bajo criterios ideológicos, no científicos. Reuters y Associated Press han documentado cómo esta nueva orientación provocó la interrupción de investigaciones financiadas por los Institutos Nacionales de Salud, afectando proyectos que buscaban comprender mejor las desigualdades en salud, el acceso a tratamientos y las condiciones de vida de comunidades ya marginadas. La consecuencia inmediata no es solo la pérdida de conocimiento, sino la erosión de la capacidad del país para diseñar políticas públicas basadas en evidencia.

La educación siguió un camino similar. A lo largo de 2025, el discurso oficial contra los programas de diversidad, equidad e inclusión se tradujo en recortes presupuestarios y en señales claras a los sistemas educativos. Talleres de prevención de acoso, programas de formación docente, iniciativas de acompañamiento estudiantil y espacios seguros que durante años fueron sostenidos por alianzas entre escuelas y organizaciones LGBTQ comenzaron a desaparecer o a ser suspendidos por temor a perder fondos. El mensaje fue inequívoco: la igualdad dejó de ser una prioridad financiable. En ese vacío, quienes pagan el precio son jóvenes que pierden redes de apoyo fundamentales en etapas decisivas de su vida.

A este escenario se sumó un fenómeno menos visible pero igualmente dañino: el condicionamiento del lenguaje. Organizaciones que no se dedican exclusivamente a temas LGBTQ, pero que atienden poblaciones diversas, comenzaron a recibir directrices que restringen términos y enfoques en sus propuestas de financiamiento. Esto ha generado autocensura institucional, debilitamiento de programas y una sensación generalizada de inseguridad jurídica. Cuando las organizaciones no saben si nombrar una realidad puede costarles su existencia, el impacto va mucho más allá del presupuesto.

El efecto acumulado de estas decisiones comenzó a hacerse evidente en 2025 y se consolida en 2026. Servicios que antes funcionaban con relativa estabilidad ahora operan al límite. Se reducen horarios, se despide personal, se priorizan únicamente los casos más urgentes y se crean listas de espera que antes no existían. La prevención cede espacio a la emergencia, y la emergencia, como bien sabe la salud pública, siempre resulta más costosa y más dolorosa.

Puerto Rico ofrece un ejemplo claro de cómo esta dinámica se acelera en contextos con menos margen de maniobra. La pérdida de fondos federales por parte de organizaciones comunitarias ha tenido efectos inmediatos, obligando a cierres de programas, reestructuraciones profundas y una dependencia aún mayor de donaciones locales en un mercado filantrópico limitado. Lo que en otros estados puede tardar años en sentirse, en la isla se manifiesta en meses. Y, sin embargo, la necesidad de servicios no disminuye; al contrario, aumenta en contextos de incertidumbre económica y social.

Frente a este panorama, las organizaciones LGBTQ no han permanecido inmóviles. El 2026 las encuentra ensayando estrategias de supervivencia que, aunque diversas, comparten un mismo objetivo: no colapsar. Muchas han acelerado la diversificación de sus fuentes de ingreso, apostando por donantes individuales recurrentes, campañas comunitarias y modelos de membresía. Otras han intentado desarrollar servicios híbridos que permitan generar ingresos propios para sostener programas gratuitos. Las alianzas con universidades, sistemas de salud, municipios y organizaciones comunitarias más amplias se han convertido en una tabla de salvación para compartir costos y mantener presencia territorial.

Pero también hay decisiones dolorosas. Reducciones de personal, cierres temporales, eliminación de proyectos no considerados esenciales y una redefinición constante de prioridades. Estas medidas no son señales de mala gestión; son respuestas defensivas ante un entorno que se ha vuelto hostil e impredecible.

Lo que muchas veces queda fuera del debate público es que este proceso no afecta solo a las organizaciones como estructuras administrativas. Afecta a personas concretas. A jóvenes que pierden espacios seguros. A personas trans que ven restringido su acceso a servicios de salud. A familias que ya no encuentran acompañamiento. A activistas que quedan más expuestos en un clima social cada vez más polarizado. La retirada de fondos no elimina las realidades humanas que esos programas atendían; simplemente las empuja hacia la invisibilidad y el sufrimiento silencioso.

El 2026, entonces, no es únicamente un año de ajustes presupuestarios. Es una antesala que pone a prueba el compromiso real del país con la igualdad y la dignidad. Cuando los derechos dependen de ciclos políticos y los servicios esenciales quedan sujetos a criterios ideológicos, lo que se debilita no es solo una comunidad específica, sino el tejido social en su conjunto.

La pregunta que queda abierta no es si las organizaciones LGBTQ resistirán. Históricamente lo han hecho. La verdadera pregunta es cuántas personas quedarán sin protección en el camino y cuánto daño se normalizará antes de que la nación asuma que la accesibilidad, la educación y la salud no pueden ser tratadas como concesiones temporales.

El 2026 ya comenzó. Y lo que está en juego no es una narrativa cultural, sino la capacidad de una sociedad para sostener, con hechos y no solo con discursos, la dignidad humana.

Continue Reading

Colombia

Colombia anunció la inclusión de las categorías ‘trans’ y ‘no binario’ en los documentos de identidad

Registraduría Nacional anunció el cambio el 28 de noviembre

Published

on

(Foto via Bigstock)

OrgulloLGBT.co es el socio mediático del Washington Blade en Colombia. Esta nota salió en su sitio web.

Ahora los ciudadanos colombianos podrán seleccionar las categorías ‘trans’ y ‘no binario’ en los documentos de identidad del país.

Este viernes la Registraduría Nacional del Estado Civil anunció que añadió las categorías ‘no binario’ y ‘trans’ en los distintos documentos de identidad con el fin de garantizar los derechos de las personas con identidad diversa.

El registrador nacional, Hernán Penagos, informó que hizo la inclusión de estas dos categorías en los documentos de: registro civil, tarjeta de identidad y cédula de ciudadanía.

Según la registraduría: “La inclusión de estas categorías representa un importante avance en materia de garantía de derechos de las personas con identidad de género diversa”.

Estas categorías estarán en el campo de ‘sexo’ en el que están normalmente las clasificaciones de ‘femenino’ y ‘masculino’ en los documentos de identidad.

En 2024 se inició la ejecución de diferentes acciones orientadas implementar componentes “‘NB’ y ‘T’ en el campo ‘sexo’ de los registros civiles y los documentos de identidad”.

Las personas trans existen y su identidad de género es un aspecto fundamental de su humanidad, reconocido por la Corte Constitucional de Colombia en sentencias como T-236/2023 y T-188/2024, que protegen sus derechos a la identidad y no discriminación. La actualización de la Registraduría implementa estos fallos que ya habían ordenado esos cambios en documentos de identidad.

Por su parte, el registrador nacional, Penagos, comentó que: “se trata del cumplimiento de unas órdenes por parte de la Corte Constitucional y, en segundo lugar, de una iniciativa en la que la Registraduría ha estado absolutamente comprometida”. Y explicó que en cada “una de las estaciones integradas de servicio de las más de 1.200 oficinas que tiene la Registraduría Nacional se va a incluir todo este proceso”.

Continue Reading

Popular