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Lanzamiento de servicios de crisis 24/7 para juventud LGBTQ en México
Casi 30 por ciento de mexicanos LGBTQ han pensado o intentado suicidarse
Mateo parece ser un chico adolescente promedio, al menos en su apariencia externa y amor por el fútbol, como es conocido el “soccer” aquí. Pero, él mantiene una profunda parte personal de sí mismo. “mi verdadero yo”, lejos incluso de sus amigos más cercanos y familia, solamente despojándose de su capa protectora en sus incursiones de fin de semana a La Zona Rosa de la Ciudad de México, un vecindario que es el centro de la vida LGBTQ en la capital mexicana, a una hora y media de distancia de Tizayuca.
Mateo es gay y su familia es homofóbica como lo son muchos de sus amigos locales y conocidos en Tizayuca, donde él vive.
El estrés y la angustia de ser gay pueden ser a veces abrumadores, dice, aunque subrepticiamente puede escapar estando en casa cautivado viendo contenido LGBTQ en Netflix y otras plataformas. Aún con esto, Mateo dice que ahí están esos momentos en los cuales no sintió nada más que desesperación, impotencia y en donde no hay nadie con quien hablar.
Fueron sus viajes al vecindario de La Zona Rosa y sus amigos LGBTQ en línea en instagram quienes lo salvaron más de una vez en esos sombríos intervalos. No obstante, el dice que una manera de conectar con consejeros es urgentemente necesitada, especialmente en lugares de su país donde la juventud LGBTQ no tiene acceso a un vecindario gay ni a un sistema de apoyo comunitario.
Para Mateo y otro sin número de jóvenes LGBTQ en los 32 estados que conforman México que no tienen un espacio central seguro y personas que entiendan que hay cambios, el 11 de octubre, Día para salir del closet, the Trevor Project anunció el lanzamiento oficial de su servicios de crisis digitales 24/7, confidenciales, gratuitos para la población LGBTQ joven del país.
Por primera vez en sus 25 años de servicio a la juventud LGBTQ, Trevor ha expandido sus servicios de intervención de crisis para la juventud LGBTQ fuera de los Estados Unidos. De acuerdo con las cifras oficiales de la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG), el 28.7 por ciento de la población LGBTQ de México ha pensado o intentado suicidarse en algún momento de su vida, y al igual que en Estados Unidos, el suicidio es la segunda causa de muerte más común entre personas jóvenes en México.
Los Angeles Blade tuvo la oportunidad de hablar con Jess Leslie, encargada de los Servicios de Crisis Digitales Internacionales del Trevor Project. Leslie le comentó que el trabajo de campo para construir el nuevo Trevor Project México con sede en la Ciudad de México puso su énfasis en la competencia cultural, reconocimiento de la necesidad de una estructura empresarial integrada empleada por medio de mensaje de texto, WhatsApp y chat en línea.
En cuanto al enfoque de participación con la juventud LGBTQ en el país, Leslie dijo que fue un equipo “de todo México” compuesto por consejeros de crisis “que vienen de un lugar culturalmente humilde”.
Leslie reconoció que existen deficiencias en el acceso a las comunicaciones por internet a través de México, ya que según un estudio realizado por la Universidad de Stanford en 2021 se encontró que habían más de 90 millones de usuarios de internet, esto es aproximadamente el 71 por ciento de sus habitantes, no obstante, los puntos de acceso eran más limitados en los estados más rurales. Sin embargo, señaló que al establecerse a través de los tres principales medios de comunicación como mensajes de texto SMS, WhatsApp y el “TrevorChat” en línea, la juventud LGBTQ+ tendrá los medios para comunicarse con los consejeros.
Ofreciendo un espacio seguro y con personal completamente mexicano LGBTQ liderado por Edurne Balmori, directora ejecutiva del Proyecto Trevor México, cuyo currículo profesional destaca por sus numerosos reconocimientos y poderosa trayectoria en los negocios, el equipo de 55 miembros en el país el cual incluye a 35 consejeros de crisis experimentados, podrá tener un impacto positivo, señaló Leslie.
Agregó que el Trevor Project México se apoyará de un modelo basado en voluntariado en el cual los consejeros se someterán a un extenso entrenamiento e implementarán un modelo de apoyo de crisis basado en evidencia.
“El énfasis está en la competencia cultural y la comprensión de las experiencias de vida para la comunidad LGBTQ+ y los jóvenes de México” agregó Leslie.
En un comunicado de prensa para anunciar el proyecto el pasado martes, Balmori dijo; “Hoy celebramos la activación de nuestros servicios en México, dando inicio a lo que esperamos sea un movimiento social global en torno a la prevención del suicidio. Para muchos jóvenes LGBTQ+ en el país, el expresarse por sí mismos y simplemente ser quienes son, puede poner su seguridad física y bienestar mental en riesgo. En The Trevor Project México, nos esforzaremos por acabar con el estigma en torno al tema de la salud mental, proveer a los jóvenes LGBTQ+ con un espacio seguro y confiable y, en última instancia, salvar vidas”.
“Es increíblemente inspirador nuestra visión de proveer nuestros servicios de crisis para la afirmación de vida a personas LGBTQ+ jóvenes más allá de EE.UU haciéndose realidad hoy con nuestro lanzamiento en México. Esta es un hito importante en nuestro objetivo de poner fin a la crisis de salud pública global de suicidios de jóvenes LGBTQ+” dijo Amit Paley, CEO y director ejecutivo del Trevor Project. “The Trevor Project está comprometido a construir un mundo donde cada una de las personas LGBTQ+ jóvenes tiene acceso a recursos que afirmen quienes son, y no podríamos estar más optimistas acerca del impacto que vamos a tener en esta travesía para apoyar a más personas LGBTQ+ jóvenes alrededor del mundo”.
Según Leslie, lo más importante es que los jóvenes LGBTQ tengan la oportunidad de acceder a todos los servicios que tiene el Trevor Project.
En el comunicado de prensa, Trevor resaltó que está aprovechando sus relaciones con varios de sus socios corporativos y tecnológicos existentes para permitir y apoyar este trabajo internacional.
Cabe resaltar que Google.org anunció una subvención renovada de 2 millones de dólares, esta semana, diseñada específicamente para ayudar a ampliar la labor de salvamento del Trevor Project para nuevas zonas geográficas. Esta subvención haría a Google.org el principal financiador de la labor internacional de la organización.
Adicionalmente, el Trevor Project, fue capaz de construir y personalizar su plataforma de servicios de crisis para México usando Twilio Flex.
En una entrevista de la pasada primavera con NBC News, cuando los ejecutivos de Trevor anunciaron la expansión a México por primera vez, Cristian Gonzalez Cabrera, quien investiga derechos LGBTQ en latinoamérica para Human Rights Watch, le dijo a NBC, que todavía queda “mucho por hacer” y que la expansión del Trevor Project a México iba a ser “muy bienvenida”.
“Los avances legales no siempre se traducen en avances sociales o de vida para las personas LGBTQ+ en la región”, dijo Cabrera refiriéndose al hecho de que el matrimonio del mismo sexo ha sido legalizado en al menos una docena de los 32 estados de México. “México se mantiene como un país conservador en ciertos aspectos y regiones, y las personas LGBTQ+ continuan experimentando todo tipo de discriminación en todos los sectores de vida, ya sea en la educación, atención médica, el mércado laboral, étcetera.
Noticias en Español
La X vuelve al tribunal
Primer Circuito examina caso del reconocimiento de personas no binarias en Puerto Rico
Hace ocho meses escribí sobre este tema cuando todavía no había llegado al nivel judicial en el que se encuentra hoy. En ese momento, la discusión se movía entre decisiones administrativas, debates públicos y resistencias políticas. No era un asunto cerrado, pero tampoco había alcanzado el punto actual.
Hoy el escenario es distinto.
La organización Lambda Legal compareció ante el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito en Boston para solicitar que se confirme una decisión que obliga al gobierno de Puerto Rico a emitir certificados de nacimiento que reflejen la identidad de las personas no binarias. La apelación se produce luego de que un tribunal de distrito concluyera que negar esa posibilidad constituye una violación a la Constitución de Estados Unidos.
Este elemento marca la diferencia. Ya no se trata de una discusión conceptual. Existe una determinación judicial que identificó un trato desigual.
El planteamiento de la parte demandante se sostiene en el propio marco legal vigente en Puerto Rico. Los certificados de nacimiento de identidad no son registros históricos inmutables. Son documentos utilizados para fines actuales y esenciales. Permiten acceder a empleo, educación y servicios, y son requeridos en múltiples gestiones ante el Estado. Su función es operativa.
En ese contexto, la exclusión de las personas no binarias no responde a una limitación jurídica. Puerto Rico permite la corrección de marcadores de género en certificados de nacimiento para personas trans binarias desde el caso Arroyo González v. Rosselló Nevares. Además, el Código Civil reconoce la existencia de certificados que reflejan la identidad de la persona más allá del registro original.
La diferencia radica en la aplicación.
El reconocimiento se concede dentro de categorías específicas, mientras que se excluye a quienes no se identifican dentro de ese esquema. Esa exclusión es el eje de la controversia actual.
El argumento presentado por Lambda Legal es preciso. Obligar a una persona a utilizar documentos que no reflejan su identidad implica someterla a una representación incorrecta en procesos fundamentales de la vida cotidiana. Esto puede generar dificultades prácticas, exposición innecesaria y situaciones de vulnerabilidad.
Las personas demandantes, nacidas en Puerto Rico, han planteado que el acceso a documentos precisos no es una cuestión simbólica, sino una necesidad básica para poder desenvolverse sin contradicciones impuestas por el propio Estado.
El hecho de que este caso se encuentre en el sistema federal introduce una dimensión adicional. No se trata de un proyecto legislativo ni de una política pública en discusión. Es una controversia constitucional. El análisis gira en torno a derechos y a la aplicación equitativa de las leyes.
Este proceso tampoco ocurre en aislamiento.
Se desarrolla en un contexto donde los debates sobre identidad y derechos han estado marcados por una mayor presencia de posturas conservadoras en la esfera pública, tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico. En el ámbito local, esa influencia ha sido visible en discusiones legislativas recientes, donde argumentos de carácter religioso han comenzado a formar parte del debate sobre política pública. Esa intersección introduce tensiones en torno a la separación entre iglesia y Estado y tiene efectos concretos en el acceso a derechos.
Señalar este contexto no implica cuestionar la fe ni la práctica religiosa. Implica reconocer que, cuando determinados argumentos se trasladan al ejercicio del poder público, pueden incidir en decisiones que afectan a sectores específicos de la población.
Desde Puerto Rico, esta situación no se observa a distancia. Se experimenta en la práctica diaria. En la necesidad de presentar documentos que no corresponden con la identidad de quien los porta. En las implicaciones que esto tiene en espacios laborales, educativos y administrativos.
El avance de este caso abre una posibilidad de cambio en el marco legal aplicable. No porque resuelva de inmediato todas las tensiones en torno al tema, sino porque establece un punto de análisis jurídico sobre una práctica que hasta ahora ha operado bajo criterios restrictivos.
A diferencia de hace ocho meses, el escenario actual incluye una determinación judicial que ya identificó una violación de derechos. Lo que corresponde ahora es evaluar si esa determinación se sostiene en una instancia superior.
Ese proceso no define un resultado inmediato, pero sí establece un nuevo punto de referencia.
El debate ya no es teórico.
Ahora es judicial.
Cuba
Cuba bajo presión y sin respuestas
Cubanos no hablan en términos geopolíticos. Hablan de sobrevivir
Las tensiones entre Estados Unidos y Cuba han vuelto a subir de tono. No es algo nuevo, pero este momento se siente distinto. Las medidas más recientes desde Washington buscan cerrar aún más los espacios financieros del gobierno cubano, limitar sus fuentes de ingreso y presionar sectores clave de la economía. No es simbólico. Es una política directa.
Desde Estados Unidos, el mensaje es claro. Se busca provocar cambios que no han ocurrido en más de seis décadas. También hay un componente interno, una presión política que responde a sectores del exilio que llevan años exigiendo una postura más dura. Todo eso forma parte del escenario.
Pero esa es solo una parte.
Del lado cubano, la respuesta sigue un patrón conocido. El gobierno habla de agresión externa, de guerra económica, de un embargo que se endurece. Cada medida se convierte en argumento para reforzar su narrativa y cerrar filas. No hay espacio para reconocer errores propios. Todo apunta hacia afuera.
Mientras tanto, la vida en la isla va por otro camino.
La crisis energética que hoy vive Cuba no empezó con estas medidas. Lleva años acumulándose. El sistema eléctrico está deteriorado, sin mantenimiento suficiente, con fallas constantes. Los apagones no son nuevos. Lo que ha cambiado es la frecuencia y la duración.
Durante años entró petróleo a Cuba, especialmente desde Venezuela. Hubo acuerdos. Hubo suministro. Y aun así, la vida del cubano no mejoró. La electricidad seguía fallando, el combustible seguía racionado, el transporte seguía siendo un problema diario.
Entonces la pregunta sigue siendo la misma.
Si el petróleo estaba entrando, ¿por qué nada cambiaba?
¿Dónde fue a parar ese recurso?
¿Dónde está el dinero que generó?
Hoy se habla de restricciones al petróleo como si fueran la causa principal de la crisis. No lo son. Empeoran una situación ya frágil, pero no la explican completamente.
Hay una historia más larga que no se puede ignorar.
Lo mismo ocurre con las brigadas médicas.
Durante años se presentaron como un gesto de solidaridad internacional. Y en muchos casos lo fueron. Médicos cubanos trabajaron en condiciones difíciles, salvaron vidas, sostuvieron sistemas de salud en otros países. Eso es real.
Pero también funcionaron como una de las principales fuentes de ingreso del Estado cubano.
Muchos de esos profesionales no recibían el salario completo por su trabajo. Una parte significativa quedaba en manos del gobierno. En algunos casos, ni siquiera tenían control sobre el dinero que generaban.
Y hay algo más duro.
Si uno de esos médicos decidía no regresar a Cuba, ese dinero no llegaba a su familia. Se quedaba retenido.
Hoy varios países están revisando o cancelando esos acuerdos. Y otra vez, la respuesta oficial es señalar hacia afuera. Pero la pregunta sigue siendo inevitable.
¿Se está perdiendo un modelo de cooperación o un sistema que dependía del control sobre sus propios profesionales?
Dentro de Cuba, la conversación suena diferente.
La gente no habla en términos geopolíticos. Habla de sobrevivir. De cómo llegar al final del día. De los apagones, de la comida que no alcanza, del transporte que no aparece, de una vida que cada vez se hace más difícil.
Hay quienes miran las medidas de Estados Unidos con cierta expectativa. No porque quieran más escasez, sino porque sienten que el sistema no cambia por sí solo. Hay una sensación de estancamiento que pesa.
Pero esa expectativa convive con una realidad concreta.
Las sanciones no golpean primero a quienes toman decisiones. Golpean al ciudadano común. Al que hace la fila. Al que pierde la comida por falta de electricidad. Al que no tiene cómo moverse.
Esa es la contradicción.
El gobierno cubano pide solidaridad internacional. Y la recibe. Países que envían ayuda, organizaciones que se movilizan, voces que defienden a la isla.
Pero hay otra pregunta que también está ahí.
¿Esa ayuda llega realmente al pueblo?
La falta de transparencia en la distribución de recursos es parte del problema. Porque no se trata solo de lo que entra, sino de lo que realmente llega a quienes lo necesitan.
Reducir lo que pasa en Cuba a un conflicto entre dos gobiernos es no querer ver el cuadro completo.
Aquí hay responsabilidades compartidas, pero no iguales.
Estados Unidos ejerce presión con efectos reales sobre la economía cubana. Eso no se puede negar. Pero dentro de la isla hay un sistema que ha tenido décadas para corregir, para abrir, para responder a su gente, y no lo ha hecho.
Esa parte no se puede seguir esquivando.
Yo escribo esto como cubano. Desde lo que vi, desde lo que viví y desde la gente que sigue allá tratando de resolver el día.
Porque al final, más allá de lo que se diga entre gobiernos, la realidad es otra.
Cuba hoy está más apretada, sí. Pero también lleva años arrastrando problemas que nadie ha querido enfrentar de verdad.
Y mientras eso siga así, da igual lo que venga de afuera. El problema sigue estando adentro.
Ecuador
Adolescentes trans en Ecuador podrán cambiar datos en su cédula, pero con condicionamientos
Pueden modificar el campo de género en su documento de identidad con requisitos
Por VICTOR H. CARREÑO | En una sentencia del 5 de febrero de 2026, la Corte Constitucional declaró inconstitucional el requisito legal de mayoría de edad para modificar el campo de sexo o género en la cédula de identidad y fija lineamientos para que adolescentes trans puedan cambiar estos datos.
El máximo organismo de control e interpretación constitucional incorpora dos requerimientos: que la persona adolescente se presente al procedimiento administrativo con sus padres y que informes psicosociales acrediten un grado de madurez.
El fallo resuelve una consulta de constitucionalidad de una unidad judicial que lleva una acción de protección contra el Registro Civil presentada por la familia de un adolescente trans que solicitó, en junio de 2023, modificar el campo de género en la cédula.
La institución se negó porque la Ley Orgánica de Gestión de la Identidad y Datos Civiles establece que la rectificación de sexo o género es un procedimiento para personas mayores de 18 años.
El adolescente, cuya identidad se protege en la sentencia, cuenta con el apoyo de sus padres en su transición, que inició en 2020. En una audiencia, su madre expuso que si bien en el ámbito familiar y en el sistema educativo se respeta la identidad de su hijo, fuera de estos hay situaciones, como en consultas médicas en el Seguro Social, en que debe presentar la cédula de él y quienes la reciben preguntan si es el documento equivocado.
En el desarrollo de la sentencia, la Corte expone por qué el requisito de tener mayoría de edad para acceder a la modificación de datos en la cédula es inconstitucional.
Entre varios motivos, explica que restringe los derechos al libre desarrollo de la personalidad e identidad, que la edad no puede exigirse como “criterio determinante y único” para determinar la madurez de un adolescente, y que la medida puede generar impactos negativos en el bienestar psicológico y emocional.
Por ello, indica que existen mecanismos alternativos como la evaluación individualizada, el acompañamiento técnico y la consideración del contexto familiar.
En ese sentido, la Corte dispone al Registro Civil que debe proceder al cambio de los datos de adolescentes trans cuando acudan acompañades de sus representantes legales y con el respaldo de informes psicosociales.
Estos informes, agrega la sentencia, deben ser de profesionales acreditados o de órganos técnicos públicos competentes que sean considerados por el Registro Civil.
El fallo tiene efectos para este caso y otros similares. A diferencia de otras sentencias, la Corte no ordena una reforma a la legislación.
La organización Silueta X, que difundió el caso en un comunicado el 11 de marzo, calificó el fallo como histórico y explicó que este crea jurisprudencia de cumplimiento obligatorio.
🏳️⚧️🌈Un chico trans de 15 años le dijo al Estado ecuatoriano “yo sé quién soy”. Y la Corte Constitucional le dio la razón. 🏛️✊
Este fallo es nuestro. Es tuyo.
🔗 Lee la comunicado completa en nuestra bio.#DerechosTransEcuador #SiluetaX #CorteConstitucional #AdolescentesTrans pic.twitter.com/aXE4FU9VeS
— Asociación SILUETA 'X' (@SiluetaX) March 11, 2026
Sin embargo, otras organizaciones cuestionan los requisitos. Fundación Pakta indica que si bien la sentencia derriba la barrera etaria de la mayoría de edad, la inclusión de informes psicosociales contradice la tendencia global y regional hacia la despatologización.
Pakta menciona, por ejemplo, la Opinión Consultiva 24/17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, instrumento que reconoce la identidad autopercebida de las personas y los derechos patrimoniales de parejas del mismo sexo.
El documento, recuerda Pakta en un comunicado, establece que para el reconocimiento de la identidad de género no se debe exigir certificados médicos ni psicológicos. Además, que la Organización Mundial de la Salud reconoció que la identidad trans no es una patología psiquiátrica.
Mientras que la activista Nua Fuentes, de Proyecto Transgénero, considera que los requisitos impuestos por la Corte pueden ser problemáticos. Menciona que frente al desconocimiento y prejuicios, profesionales de salud patologizan la identidad trans.
La Sentencia 4-24-CN/26 sobre la inconstitucionalidad de negar a adolescentes trans cambio de su sexo o género en la cédula es un acto que entreabre la puerta para los derechos, pero también sostiene algunas barreras y es problemático para adolescentes trans #Ecuador
Abro hilo🧵 pic.twitter.com/aKBUlmnU1A— Nua Elizabeth Fuentes Aguirre (@NuaEliz) March 11, 2026
Además, señala que puede haber casos de que la familia y psicólogos expresen rechazo a la identidad trans y limiten los derechos de adolescentes trans. O también menciona casos de abandono de niñes y adolescentes trans y pregunta cómo reconocer su identidad si no cumplen con el requisito de acudir sin representantes legales.
Los condicionamientos para el cambio del campo de sexo o género en la cédula para adolescentes trans marcan también una diferencia con el procedimiento en personas trans de más de 18 años, pues estas —desde las reformas vigentes en 2024— no deben presentar requisitos. Solo su declaración expresa de ser una persona trans que desea que los datos de su cédula estén conformes a su identidad de género.
La madurez de niñeces y adolescencias ha sido un tema abordado en convenciones o instrumentos internacionales. La Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU del 2009 es contundente al reconocerles como seres autónomos y capaces de formar sus propias opiniones a través de la experiencia, el entorno, las expectativas sociales y culturales.
Esta convención es mencionada en una sentencia de la Corte Constitucional en que reconoció la identidad de infancias y adolescencias trans en el sistema educativo.
En las Observaciones Generales del Comité de los Derechos del Niño, documentos de interpretación para los alcances de la mencionada Convención, se explica que la madurez es “la capacidad de comprender y evaluar las consecuencias de un asunto determinado”, lo cual debe considerarse en relación con su capacidad individual, contextos, entornos, experiencias de vida y familiar, desarrollo psicológico y no únicamente con su edad biológica.
Además, que la edad cronológica no determina la evolución de las capacidades de las niñeces y adolescencias porque estas crecen a lo largo del tiempo.
