News
La reivindicación de derechos y violencia contra LGBTQ marcan la crisis política en Chile
Activistas han participado en manifestaciones contra el gobierno de Piñera

CONCEPCIÓN, Chile — En menos de tres días una manifestación convocada por estudiantes contra el aumento en las tarifas del metro se convirtió en una imponente e inesperada protesta nacional por años de desigualdades en Chile, paralizando al país por completo y poniendo en jaque a toda la clase política chilena. Millones de personas han salido a las calles en los últimos días para manifestar su descontento.
Sin embargo, algunas de las masivas marchas han terminado con manifestantes atacando negocios, incendiando y saqueando supermercados en la peor revuelta que se ha visto en el país en décadas. En respuesta, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, decretó Estado de Emergencia sacando a los militares a las calles y sumó un toque de queda que profundizó el conflicto desencadenando en los peores episodios de violación de Derechos Humanos en los últimos 30 años en país latinoamericano. Un grupo de congresistas anunció el domingo una acusación constitucional contra Piñera.
“Estás semanas han sido una bomba de tiempo que todos sabíamos que iba explotar, pero no sabíamos que explotaría ahora y con esta intensidad”, dice Alessia Injoque, presidenta ejecutiva de Fundación Iguales, una organización LGBTQ chilena. Similar opinión tiene Franco Fuica, coordinador de legislación y políticas públicas de Organizando Trans Diversidades (OTD), “estamos viviendo una revolución social”, afirma.
La crisis en Chile, se arrastra hace mucho tiempo. En 1973 el dictador Augusto Pinochet realizó un golpe de Estado para derrocar a Salvador Allende, el primer presidente socialista electo democráticamente en América Latina. Pinochet dio marcha atrás al modelo de Allende y comenzó a implementar una fórmula económica diametralmente opuesta, el país se convirtió en una especie de laboratorio del neoliberalismo e inició una cruel dictadura que persiguió, torturó y mató a sus opositores.
Los cambios económicos de Pinochet fueron liderados por un grupo de economistas liberales educados en la Universidad de Chicago, donde aprendieron de las ideas de los estadounidenses Milton Friedman y Arnold Harberger, los “Chicago boys” implementaron reformas económicas y sociales que todo lo privatizó, las cuales fueron selladas en la Constitución Política de la República de Chile de 1980, que permanece vigente.
Chile es el único país en el mundo en que el agua es privada, las pensiones de jubilación son bajas, hay mala salud y la mayoría de los hogares tienen dificultades para llegar a fin de mes. Un informe publicado en enero de este año por la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal), que analizó la evolución de la pobreza, el gasto y la inclusión social, reveló que Chile sigue manteniendo sus altos índices de desigualdad. “El 1 por ciento de la población concentra el 26,5 por ciento de la riqueza”, concluyó la investigación.
“Llevamos años en un sistema injusto, donde todo está hecho para que siempre ganen los mismos. Más allá de esa injusticia hubo impunidad, donde no pasó nada con personas que hicieron mucho daño, paso del dolor a la frustración, el gobierno fue indolente y todo reventó”, aclara Injoque. La activista trans sinceró haber sentir miedo “me dio escalofríos cuando supe que los militares saldrían a las calles” recuerda.
“Piñera le declaró la guerra a mis nietos por cadena nacional, mandó al Ejército a dispararles a matar por manifestar pacíficamente su enorme sufrimiento y al pueblo le está pareciendo que hay complicidad ahí y yo escuchó otra voz generalizada: ‘renuncia Piñera'”, dijo al Washington Blade, Pamela Jiles (Frente Amplio, una nueva fuerza política en el Congreso de Chile), quién ha liderado el impeachment.
“Mi deber como parlamentaria es acusar constitucionalmente a Piñera, como lo habría hecho la diputada humanista Laura Rodríguez, utilizando una atribución parlamentaria y un instrumento constitucional, de espaldas a la élite y de cara al pueblo”, explicó Jiles. “No puede ser de otro modo ya que ha puesto en grave peligro la seguridad de la nación, ha sumido el país en el desgobierno y es el principal -aunque no único- responsable de las muertes de quienes debía proteger”.
Desde el estallido de esta revolución social se han reportado brutales casos de violación a Derechos Humanos por las Fuerzas Armadas y de Orden chilenas. Represión, abuso de poder, violencia desmedida, detenciones ilegales y muertes alertaron a Michelle Bachelet, Alta Comisionada de Derechos Humanos en la Organización de Naciones Unidas (ONU) y expresidenta de Chile, por lo que decidió enviar un equipo de observadores a verificar los casos, entre ellos el de un joven homosexual detenido ilegalmente, torturado y abusado sexualmente por la policía.
Josué Maureira, estudiante de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), fue detenido mientras entregaba primeros auxilios a manifestantes heridos, denunció que fue apaleado hasta quedar inconsciente, vejado por su orientación sexual y expresión de género, nuevamente golpeado hasta romperle el tabique nasal, violado con una porra, amenazado de muerte y encarcelado por supuestas agresiones a los carabineros. El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentó una querella por tortura sexual.
“Los Estados de Emergencia autorizan a restringir la libre circulación, pero no a atentar contra la vida de las personas. La ‘salida de la crisis’, como le gusta decir a la élite, será únicamente la salida de Piñera. Es nuestra obligación detener la matanza de inocentes”, subrayó Jiles.
Shane Cienfuegos, activiste y coordinadore del área de investigaciones de Colectiva Neutres, que en las últimas semanas ha logrado unificar a la mayoría de los grupos LGBTQ mencionó que “yo estoy en las calles desde la evasión del metro, activando los territorios.Convocamos a todas las organizaciones y llegaron más de 50, hicimos un diagnóstico y descubrimos que estábamos siendo vulnerades”.

El pasado viernes 25 octubre se convocó a una masiva manifestación en todo el país, #LaMarchaMásGrandeDeChile fue trending topic mundial en Twitter y los canales de televisión cubrían la histórica protesta en cadena nacional, la cual que congregó a más de un millón y medio de personas. “Lo otro que iba a decir, que también hemos olvidado mencionar, aparte de los equipos -de fútbol- y las banderas chilenas, es muy importante, hay muchas banderas del movimiento LGBTQ, mucha gente también de la disidencia sexual que también están presentes y son movimientos que están manifestándose hoy día y sus banderas están ahí presentes en las calles”, interrumpió en vivo Mónica Rincón, periodista de CNN y aliada LGBTQ.
A través de sus redes sociales la mayoría de las instituciones LGBTQ chilenas llamaron a manifestarse. Mientras que las disidencias sexuales se desplegaron en grupo a participar. “Salimos con mucha pasión y creatividad para levantar con fuerza y al mismo tiempo reivindicar nuestros derechos que por siglos han sido vulnerados por el Estado de Chile y contra un sistema neoliberal que nos oprime”, añadió Cienfuegos.
En 1999 Chile despenalizó la sodomía, en 2012 sumó una ley antidiscriminación -la que los activistas apuntan como deficiente- y desde 2015 las personas del mismo sexo pueden acceder a una Unión Civil. En diciembre de este año entrará en vigencia la Ley de Identidad de Género que reconocerá el derecho a la identidad de las personas trans. A lo anterior, se suman políticas públicas que benefician a la diversidad sexual y de género, sin embargo, aún falta mucho para lograr la plena igualdad en el país.
“Conformamos una mesa con 19 organizaciones de la sociedad civil con presencia a lo largo de todo Chile, para poder trabajar en aquellas materias de ley que sean necesarias modificar para poder asegurar el reconocimiento, los derechos y las garantías de la población LGBTQ+”, mencionó Natalia Castillo (Frente Amplio), una joven congresista de la Cámara de Diputados que ha impulsado una bancada transversal por los derechos de lesbianas, gais, bisexuales, trans y queer, denominada “la bancada por la diversidad”.

Hace más de un año el proyecto de ley de matrimonio igualitario duerme en la Comisión de Constitución del Senado. Por otro lado, la “bancada por la diversidad” levantada por Castillo trabaja en la elaboración de otras iniciativas legislativas a favor de la diversidad sexual y de género que serán presentadas en las próximas semanas.
“Yo creo que es una gran oportunidad de perfeccionar la ley antidiscriminación, promover una ley que penalice la incitación al odio, y quizás, este es el momento para que las personas LGBTQ+ sean reparadas por el Estado de Chile por la histórica vulneración”, concluyó Fuica.
Advocacy groups are demanding the Trump-Vance administration not to deport two gay men to Iran.
MS Now on Jan. 23 reported the two men are among the 40 Iranian nationals who the White House plans to deport.
Iran is among the countries in which consensual same-sex sexual relations remain punishable by death.
The Washington Blade earlier this month reported LGBTQ Iranians have joined anti-government protests that broke out across the country on Dec. 28. Human rights groups say the Iranian government has killed thousands of people since the demonstrations began.
Rebekah Wolf of the American Immigration Council, which represents the two men, told MS Now her clients were scheduled to be on a deportation flight on Jan. 25. A Human Rights Campaign spokesperson on Tuesday told the Blade that one of the men “was able to obtain a temporary stay of removal from the” 10th U.S. Circuit Court of Appeals, and the other “is facing delayed deportation as the result of a measles outbreak at the facility where they’re being held.”
“My (organization, the American Immigration Council) represents those two gay men,” said American Immigration Council Senior Fellow Aaron Reichlin-Melnick in a Jan. 23 post on his Bluesky account. “They had been arrested on charges of sodomy by Iranian moral police, and fled the country seeking asylum. They face the death penalty if returned, yet the Trump (administration) denied their asylum claims in a kangaroo court process.”
“They are terrified,” added Reichlin-Melnick.
My org @immcouncil.org represents those two gay men. They had been arrested on charges of sodomy by Iranian moral police, and fled the country seeking asylum. They face the death penalty if returned, yet the Trump admin denied their asylum claims in a kangaroo court process.
They are terrified.
— Aaron Reichlin-Melnick (@reichlinmelnick.bsky.social) January 23, 2026 at 8:26 AM
Reichlin-Melnick in a second Bluesky post said “deporting people to Iran right now, as body bags line the street, is an immoral, inhumane, and unjust act.”
“That ICE is still considering carrying out the flight this weekend is a sign of an agency and an administration totally divorced from basic human rights,” he added.
Deporting people to Iran right now, as body bags line the street, is an immoral, inhumane, and unjust act. That ICE is still considering carrying out the flight this weekend is a sign of an agency and an administration totally divorced from basic human rights. www.ms.now/news/trump-d…
— Aaron Reichlin-Melnick (@reichlinmelnick.bsky.social) January 23, 2026 at 8:27 AM
HRC Vice President of Government Affairs David Stacy in a statement to the Blade noted Iran “is one of 12 nations that still execute queer people, and we continue to fear for their safety.” Stacy also referenced Renee Good, a 37-year-old lesbian woman who a U.S. Immigration and Customs Enforcement agent shot and killed in Minneapolis on Jan. 7, and Andry Hernández Romero, a gay Venezuelan asylum seeker who the Trump-Vance administration “forcibly disappeared” to El Salvador last year.
“This out-of-control administration continues to target immigrants and terrorize our communities,” said Stacy. “That same cruelty murdered Renee Nicole Good and imprisoned Andry Hernández Romero. We stand with the American Immigration Council and demand that these men receive the due process they deserve. Congress must refuse to fund this outrage and stand against the administration’s shameless dismissal of our constitutional rights.”
Maryland
Expanded PrEP access among FreeState Justice’s 2026 legislative priorities
Maryland General Assembly opened on Jan. 14
FreeState Justice this week spoke with the Washington Blade about their priorities during this year’s legislative session in Annapolis that began on Jan. 14.
Ronnie L. Taylor, the group’s community director, on Wednesday said the organization continues to fight against discrimination against people with HIV/AIDS. FreeState Justice is specifically championing a bill in the General Assembly that would expand access to PrEP in Maryland.
Taylor said FreeState Justice is working with state Del. Ashanti Martinez (D-Prince George’s County) and state Sen. Clarence Lam (D-Arundel and Howard Counties) on a bill that would expand the “scope of practice for pharmacists in Maryland to distribute PrEP.” The measure does not have a title or a number, but FreeState Justice expects it will have both in the coming weeks.
FreeState Justice has long been involved in the fight to end the criminalization of HIV in the state.
Governor Wes Moore last year signed House Bill 39, which decriminalized HIV in Maryland.
The bill — the Carlton R. Smith Jr. HIV Modernization Act — is named after Carlton Smith, a long-time LGBTQ activist known as the “mayor” of Baltimore’s Mount Vernon neighborhood who died in 2024. FreeState Justice said Marylanders prosecuted under Maryland Health-General Code § 18-601.1 have already seen their convictions expunged.
Taylor said FreeState Justice will continue to “oppose anti anti-LGBTQ legislation” in the General Assembly. Their website later this week will publish a bill tracker.
The General Assembly’s legislative session is expected to end on April 13.
Central America
Dignidad para vidas LGBTQ en Centroamérica
Embajada canadiense en El Salvador se presentó ‘Historias de vida desde los cuerpos y territorios de la disidencia LGBTIQ+’
SAN SALVADOR, El Salvador — “A los 16 años, mi papá me echó”. Esa frase directa, sin adornos ni concesiones, es parte de una de las historias más impactantes del libro “Historias de vida desde los cuerpos y territorios de la disidencia LGBTIQ+”, presentado el 23 de enero. El testimonio pertenece a Estrella Cerón, mujer trans salvadoreña, cuya vida quedó marcada por la expulsión familiar y la violencia cotidiana ejercida contra su identidad.
Estrella relata que fue descubierta abrazando a un muchacho en la panadería que pertenecía a su familia, lugar donde también trabajaba. La respuesta fue inmediata: no le permitieron cambiarse de ropa ni llevar sus pertenencias. Salió “sucia, con olor a grasa, sin zapatos”. Su padre lloró al verla irse, pero no la detuvo. “Así ándate”, le dijo. Ese episodio no solo marcó su historia personal, sino que hoy se convierte en un reflejo de una realidad compartida por muchas personas trans en El Salvador y la región.
Durante la presentación del libro, Cerón tomó la palabra y compartió lo que significó volver a su historia frente a otras personas. Reconoció que no fue un proceso sencillo, pues implicó enfrentarse a recuerdos profundamente dolorosos.
“Fue doloroso hablarlo, sentí como un muro que fui rompiendo a poco a poco, saliendo adelante y pues hasta el día de hoy me siento más empoderada y más fuerte”, expresó. Sus palabras resonaron entre las y los asistentes, evidenciando que narrar la propia vida puede convertirse en un acto de sanación y afirmación personal.
Este momento público subrayó uno de los ejes centrales del proyecto: el derecho de las personas LGBTQ a contar sus historias en sus propios términos, sin miedo y con dignidad.
Rostros de la Equidad: un proyecto regional de memoria y justicia
La presentación de las publicaciones se realizó en el marco del proyecto Rostros de la Equidad, impulsado por COMCAVIS TRANS, con el apoyo de OIKOS y la Embajada de Canadá en El Salvador. El evento reunió a activistas, representantes de organizaciones sociales, cooperación internacional y público en general.
Como parte de este proyecto se presentaron dos materiales: el libro “Historias de vida desde los cuerpos y territorios de la disidencia LGBTIQ+” y el glosario vivencial y de conceptos sobre la diversidad sexual y de género. Ambos productos buscan aportar a la visibilización, sensibilización y defensa de los derechos humanos de las personas LGBTQ en Centroamérica.
El proyecto se concibió como un proceso colectivo, regional y participativo, en el que las voces protagonistas fueran las de quienes históricamente han sido marginadas.
El libro de historias de vida se distancia de la lógica del simple recopilatorio de testimonios. Tal como lo expresa su prólogo, se trata de “un acto de memoria, reparación, justicia personal y colectiva”. Su objetivo es mostrar voces que han resistido al silencio y al miedo, y que hoy deciden narrar sus verdades.
Las historias incluidas atraviesan experiencias de expulsión familiar, discriminación, violencia institucional, migración forzada y exclusión social. Sin embargo, también dan cuenta de procesos de resistencia, organización comunitaria, reconstrucción personal y esperanza.
En ese equilibrio entre dolor y dignidad, el libro se convierte en una herramienta política y pedagógica que interpela a la sociedad y a las instituciones.
Junto al libro se presentó el glosario vivencial y de conceptos sobre la diversidad sexual y de género, una propuesta que busca ir más allá de las definiciones tradicionales. El glosario no se limita a explicar términos, sino que los conecta con experiencias reales de personas LGBTQ.
Cada concepto está atravesado por el derecho a la identidad, el reconocimiento y la dignidad. De esta forma, las palabras dejan de ser etiquetas para convertirse en relatos vivos que reflejan cuerpos, territorios e historias concretas.
Las organizaciones impulsoras señalaron que el glosario pretende ser una herramienta accesible para procesos formativos, educativos y comunitarios, aportando a una comprensión más humana de la diversidad sexual y de género.
El respaldo internacional y el valor de la resistencia
Durante la presentación, la embajadora de Canadá en El Salvador, Mylène Paradis, reconoció el trabajo de COMCAVIS TRANS, OIKOS y de todas las personas que hicieron posible Rostros de la Equidad.
“Las historias de vida reunidas en este libro nos recuerdan que resistir no es solo sobrevivir, sino también afirmar la propia existencia, reclamar derechos y construir esperanza incluso en contextos adversos”, afirmó Paradis, destacando la importancia de apoyar iniciativas que promueven la justicia social y los derechos humanos.
Su intervención subrayó el valor político de la memoria y el papel de la cooperación internacional en el acompañamiento de procesos liderados por organizaciones locales.
Un proceso regional de escucha y construcción colectiva
El libro y el glosario son el resultado de una consulta a 10 personas LGBTQ: cuatro de Guatemala, dos de El Salvador y cuatro de Honduras. Además, se realizaron grupos focales en cada uno de estos países para profundizar en las experiencias compartidas.
El proceso inició en agosto de 2024 y concluyó con la presentación pública de los resultados en enero de 2026. Para las organizaciones participantes, este trabajo evidenció la necesidad de generar espacios seguros de escucha y diálogo en la región.
La dimensión regional del proyecto permite identificar patrones comunes de violencia, pero también estrategias compartidas de resistencia y organización.
Georgina Olmedo, encargada del área de formación y nuevos liderazgos de COMCAVIS TRANS El Salvador, destacó que el libro busca reconocer las historias que atraviesan las personas LGBTQ.
“Son historias marcadas por la resistencia, la dignidad, el aprendizaje y toda la esperanza”, señaló, subrayando que muchas de estas vivencias continúan siendo invisibilizadas en el discurso público.
Para Olmedo, visibilizar estas narrativas es un paso necesario para transformar las realidades de exclusión y violencia que enfrenta esta población.
Escuchar sin juzgar: el valor del acompañamiento
Desde OIKOS, Jason García resaltó que el libro incluye voces de Guatemala y Honduras, lo que le otorga un carácter regional. Señaló que fue un honor conocer historias de personas que se atrevieron a contar lo que nunca antes habían contado.
García explicó que muchas de las personas participantes expresaron estar cansadas de ocultar quiénes son y que, durante el proceso, encontraron por primera vez espacios donde fueron escuchadas sin ser juzgadas.
“Cada historia que se comparte es un recordatorio de que ninguna violencia puede apagar la dignidad de una persona”, afirmó, destacando los procesos de sanación y reconstrucción que emergen incluso en contextos adversos.
Marielos Handal, integrante del equipo de OIKOS que acompañó la investigación, compartió una reflexión sobre los retos que implicó construir estas publicaciones. Las entrevistas, explicó, dejaron nudos en la garganta, silencios densos y muchas preguntas abiertas.
Entre ellas, cómo continuar escribiendo después de escuchar relatos de abandono, rechazo y violencia sistemática; cómo narrar sin revictimizar, sin simplificar ni maquillar la verdad, pero tampoco explotarla.
Estas preguntas atravesaron todo el proceso editorial, marcando el cuidado con el que se construyeron tanto el libro como el glosario, priorizando siempre la dignidad de las personas participantes.
Palabras que se convierten en dignidad colectiva
La presentación cerró con un llamado a leer estas publicaciones no desde la lástima, sino desde la responsabilidad colectiva de reconocer las deudas históricas con las personas LGBTQ en Centroamérica.
Historias de vida desde los cuerpos y territorios de la disidencia LGBTQ y su glosario vivencial se consolidan como documentos necesarios en un contexto marcado por la exclusión, pero también por la lucha, la memoria y la esperanza.
En cada relato, como el de Cerón, queda claro que narrar la propia historia es un acto profundamente político: contar lo vivido no borra el dolor, pero lo transforma en palabra, memoria y dignidad compartida.
