Noticias en Español
ILGALAC caminando hacia una gobernanza participativa
La conferencia regional se realizó en La Paz, Bolivia
LA PAZ, Bolivia — Del 24 al 28 de abril, se llevó a cabo en La Paz, Bolivia, la XI Conferencia Regional de ILGALAC, organización conformada por grupos, colectivas, colectivos y organizaciones de América Latina y el Caribe, dedicadas a lograr la igualdad de derechos para las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex. Esta conferencia llevaba como tema principal “Descolonizando nuestras luchas, despatriarcalizando nuestros cuerpos”; de esta plenaria en específico trataron la importancia de trabajar dicha descolonización, desde el trabajo feminista y la despatriarcalización, abrazando nuestras diversidades.
Por lo que concluyeron que es fundamental descristianizarnos, dejando un lado el fundamentalismo religioso y de esta manera no afectar las luchas de los colectivos d ela diversidad sexual y aliados; pero también la importancia de trabajar de manera interseccional y de manera cooperativa, pues solos o solas no se logrará mucho.
En el transcurso de las jornadas de la semana, existieron diversos talleres y caucus temáticos de poblaciones específicas, para recabar información del trabajo que debe realizarse, por el lado de la población de lesbianas/es conformado por 43 personas, concluyeron que el entorno crítico que se generó desde el inicio de la pandemia por Covid-19 hasta la fecha, determinaron la necesidad de crear un diagnóstico sobre las situaciones de su población en América Latina y el Caribe, para esta manera hacer una mirada a futuro en la región, comentó Alehlí Ordoñez, directore ejecutive de Litigio Estratégico en Derechos Sexuales y Reproductivo (LEDESER) de México, quien formó parte de esta reunión de población lésbica.
Por la parte del caucus de poblaciones trans, declararon haber tenido momentos muy fuertes, por todo el trabajo que se ha realizado y las interseccionalidades que se viven; entre las observaciones presentadas fue el cambiar el nombre de esas reuniones, pues caucus proviene de algo muy colonizador y precisamente el tema de estas jornadas era el descolonizar las luchas de la población LGBTQ e intersex. En dicha reunión conformada por más de 60 personas trans, dejaron clara la necesidad de contar con espacios donde se pueda hablar sobre lo que les está sucediendo, de acuerdo con las declaraciones en pleno de Collette Spinetti, presidenta del Colectivo Trans del Uruguay.
Según palabras de Spinetti ILGALAC siempre ha logrado generar espacios importantes y que esta ocasión no fue la excepción, ya que se llegó al acuerdo de crear una red de Latinoamérica y el Caribe de personas trans (tanto mujeres, como hombres trans, como géneros de binaries y personas disidentes del género impuesto al nacer).
Además, entre las propuestas presentadas por los grupos de trabajo, dirigidas al Consejo de ILGALAC están la “presentar una estrategia de comunicación, rendición de cuentas por año y capacitar a les miembres de ILGALAC sobre el funcionamiento de esta y su gobernanza”, comentó Alexander Castillo, director del Colectivo de Hombres Trans de Guatemala.
Por su parte en el caucus de mujeres, Marli González de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá, comentó al pleno que fue enriquecedora la diversidad de mujeres presentes en la reunión, entre sus conclusiones estuvieron la necesidad de centralizar y facilitar la información relevante para la defensa de los derechos de las mujeres en la región, esto en otros cuantos puntos igual de importantes que promueva el respeto integro para esta población.
En el caso de las personas intersex, mencionaron haber determinado en su reunión que necesitan mayor presencia y representatividad en este tipo de conferencias, demás que ILGALAC debe comprometerse a apoyar más estos activismos, compartió en pleno Ceci López Bemsch de Argentina Intersex.
Jesusa Ramírez de Colectivo León Zuleta en Colombia, estuvo al frente de la reunión de juventudes, quienes propusieron que las actividades de la conferencia comenzaran cuando ya estén presentes todas las organizaciones y sobre todo las juventudes. Pero su principal postura fue que se garantizará la representatividad de la juventud en el Consejo Directivo de ILGALAC.
En la reunión de personas bisexuales, Sandra López Cañedo de LEDESER, México, comenta que concluyeron que, a pesar de que ILGALAC apoya a las bisexualidades, aún falta lograr más visibilidad por las otras personas que están dentro de la sombrilla de la diversidad sexual. Los hombres gays, propusieron visibilizar las problemáticas de los hombres gays adultos mayores y trabajar sobre todo la interseccionalidad de las poblaciones y reparar los casos de discriminación que aún se dan aún dentro de la población LGBTQ e intersex, comentó Francisco Rodríguez Cruz de Humanidad por la Diversidad de Cuba.

Gobernanza de ILGALAC
El Consejo Regional saliente, presentó su informe por los últimos tres años de gestión, entre ellos la decisión de remover al antiguo director ejecutivo por no presentar informes transparentes sobre el uso de fondos, además de trato inadecuado hacia las organizaciones miembros de ILGALAC. A esto sucedido, las organizaciones presentes mostraron su agradecimiento y felicitación al Consejo, por la labor desempeñada en ese período, peso a las amenazas recibidas. Dicho informe fue aprobado por las organizaciones de manera unánime.
También, dicho Consejo propuso una constitución estatutos para apoyar el funcionamiento de ILGALAC, pues desde su conformación no cuentan con documentos de gobernanza que sean propios de la región, hasta la fecha habían estado rigiéndose con los estatutos y reglamentos de ILGA Mundo.
En los talleres de gobernanza realizados con las organizaciones miembros, se presentaron los estatutos/constitución propuesta, a la cual se plantearon ciertos cambios que tenían que ver con el tema de fiscalización de la organización.
Entre otros puntos dentro de los estatutos, no se aprobó la creación de un comité no binarie, pues esta se contra pone con la normativa y procedimientos de ILGA Mundo. Por lo que la representante electa en el comité de personas trans, Spinetti, propuso crear una agenda de trabajo que incluya a las personas no binaries y así generar incidencias para la próxima Asamblea General.
A su vez propusieron realizar cambios en temas sobre los deberes y atribuciones de dichos estatutos, para que todo fuera acorde a la comprensión de las organizaciones que forman parte de ILGALAC y que nada se prestara a malentendidos, dejando claro que la máxima autoridad de dicha organización es la Asamblea General y no el Consejo, ni los estatutos luego de ser aprobados.
Luego de sugerir dichos cambios se propuso aprobar los estatutos creados por el consejo y también el dar un voto de confianza al reglamento presentado que sería adaptado de acuerdos a los cambios propuestos en los estatutos. Al final dichos documentos quedaron aprobados de manera unánime por las 59 organizaciones presentes en la Asamblea General de la Conferencia Regional.
Luz Elena Arana, Cosecretaria General de ILGA Mundo, menciona al Washington Blade, que esta conferencia de ILGALAC iba a marcar historia, porque por primera vez se asentarían las reglas con las que se debe trabajar, dado que a pesar de que ILGALAC tiene muchos años de haberse formado y haber tenido diferentes liderazgos al frente de la misma, nunca se habían asentado las base para dejar claro la participación de las personas.
“La única manera de sentar las bases para asegurar participación colectiva, es poner reglas claras que permitan que eso suceda”, mencionó al Blade, Arana.
La oficina ejecutiva liderada por Bianca Rodríguez también presentó su informe de los últimos seis meses, tiempo que tienen en funcionamiento desde su elección, este fue presentado de manera transparente de acuerdo a los comentarios de las organizaciones, mostrando todos los datos sobre los fondos recibidos y la utilización de los mismos, entre ello el lograr tener a 140 personas becadas de toda Latinoamérica y el Caribe, para poder participar de esta IX Conferencia Regional, por lo que dicho informe fue aprobado también por la Asamblea General.
Consejos Regional y comités con ánimos de trabajar
El 27 de abril las organizaciones miembros de ILGALAC, realizaron la elección para consejería regional y representantes de la mayoría de los comités; de estos comicios formaron parte 59 organizaciones que forman parte de la membresía y cada organización contó con dos votos.
En el caso de la persona representante para el comité trans solo existió una candidatura, por Spinetti, del Colectivo Trans del Uruguay, al igual que para el comité de mujeres, solo se contó con la candidatura de Cristina González de Corporación Femm de Colombia, por lo que ambas candidaturas fueron electas directamente.
Para el resto de consejerías y suplentes de consejería, se presentaron dos planchan conformada por 12 personas, entre la cual se tendría al Consejere Regional Titular Subregión México, Consejere Regional Titular Subregión Centroamérica, Consejere Regional Titular Subregión Caribe, Consejere Regional Titular Subregión Andina, Consejere Regional Titular Subregión Brasil, Consejere Regional Titular Subregión Cono Sur, cada uno con su suplente respectivo, haciendo un total 12 personas por lista.
De dicha elección salieron ganadores Ari Vera Morales, Consejere Regional Titular Subregión México; Marlín González, Consejere Regional Titular Subregión Centroamérica;
Francisco Rodríguez, Consejere Regional Titular Subregión Caribe; David Aruquipa-Danna Galán, Consejere Regional Titular Subregión Andina; Víctor de Wolf Rodrigues Martins, Consejere Regional Titular Subregión Brasil; Darío Arias, Consejere Regional Titular Subregión Cono Sur; Alehlí Ordóñez, Consejere Regional Suplente Subregión México; Malú Cano, Consejere Regional Suplente Subregión Caribe; Jorge Armando Virviescas, Consejere Regional Suplente Subregión Andina; Aline Luana Oliveira Chaves, Consejere Regional Suplente Subregión Brasil; Shane Cienfuegos, Consejere Regional Suplente Subregión Cono Sur.
Ari Vera Cosecretaria de ILGALAC y presidenta Almas Cautivas A.C. México, Federación de Empresarios LGBT y de la RED CORPORA en Libertad, manifestó estás muy agradecida con toda la membresía de ILGALAC por confiar en el trabajo del Consejo saliente y ahora Consejo entrante, “esto habla de la forma de darle fortaleza a la continuidad del proyecto de ILGALAC y sobre todo a estos ejercicios de transparencia al convocar y participar de este proceso democrático con todas las organizaciones miembros”.
Externó sentirse un poco nerviosa, pues el reto es sostener el proyecto del cual la membresía ha creído, pues considera que ahora se viene un trabajo aún mucho más fuerte, “la membresía hizo suya ILGALAC y es la primera vez que vi a todas las personas participando en los talleres de gobernanza, apoderándose de la organización y construyendo colectivamente”, agrega Ari Vera al Blade.
Para el día siguientes quedaron las elecciones de la persona representante para comité de jóvenes, en donde obtuvo el gane Gabriel Barahona de COMCAVIS TRANS El Salvador; la otra elección fue la próxima ciudad cede de la Conferencia Regional de ILGALAC, de los 106 votos obtenidos en esta jornada, San Salvador, El Salvador, obtuvo 57 votos y Buenos Aires, Argentina, un total de 31 votos. Concluyendo que la próxima conferencia tendrá como cede Centro América.
Mantener el proyecto, sentar las bases y mantenerlas sólidas, es parte de los restos que se viene para este Consejo Regional más reforzado al ser nuevamente electo, “ahora vendré el poner en marcha todo lo que nos ha mandatado esta Asamblea General, hacer acciones y programas con la que se beneficie la membresía de ILGALAC”, menciona Vera. Incluyendo que también el reto es, llegar a El Salvador en el 2025 con mejores resultados por los mandatos de la Asamblea.
Para ILGA Mundo va a ser un retomar el vínculo y la relación que ya existen con los Cosecretaries Regionales, pues ya han trabajado con el Consejo Mundial desde el 2019, “entendemos que con los procesos democráticos que existen, es importante el cambio de liderazgos, pero también aplaudimos y celebramos que se pueda dar continuidad al trabajo que se está haciendo en el Consejo Mundial y de manera regional”, finaliza Arana.
Al final de estos cinco días de la Conferencia Regional del 2023, queda la experiencia de ver a las organizaciones asistentes que forman parte de la membresía de ILGALAC, apropiarse de esta al mostrar el interés en formar estatutos que ayuden al trabajo para ellas mismas y fortalecer de esta manera las bases y la interseccionalidad que existe en la esta.

Noticias en Español
The university that refuses to let go
Joanna Cifredo is a trans woman participating in University of Puerto Rico strike
Over the past days, I have been walking with a question that refuses to leave me. Not the kind of question you answer from a desk or from a distance, but one that grows out of what you witness in real time, at the gates, in the faces of those who remain there without knowing how any of this will end. What is truly happening inside the University of Puerto Rico, and why have so many students decided to risk everything at a moment when they can least afford to lose anything.
I write as someone who lives just steps away from the Río Piedras campus. These days, the silence has replaced the constant movement that once defined this space. The absence is felt in every corner where students used to pass at all hours. Since arriving in Puerto Rico three years ago, I have come to know firsthand stories that rarely make it into reports or official statements. One of the reasons I chose to stay was precisely this, to serve the university community, to help create a space where students could find something as basic as a safe meal at night and, in some way, ease burdens that are often carried in silence.
I have listened, asked questions, and tried to understand without imposing answers. What I have found is not a collective outburst or a generational whim. What exists is a fracture, a deep break between those making decisions and those living with their consequences every single day.
There has been an effort to reduce this strike to an issue of order, scheduling, or academic disruption. Conversations revolve around missed classes, delayed semesters, and students supposedly unaware of the consequences of their actions. What is rarely addressed are the conditions that lead an entire student body to pause its own future to sustain a protest that offers no guarantees.
Because that is the reality. These are students who fully understand what they are risking, and yet they remain. When someone reaches that point, the least they deserve is not judgment, but to be heard.
From the outside, there have also been attempts to discredit what is happening. Familiar narratives are repeated, legitimacy is questioned, and doubt is cast over intentions. It is easier to do that than to acknowledge that this did not begin at the gates, but long before, in decisions made without building trust.
And something must be said clearly. This is not limited to the gates of Río Piedras. What we are witnessing extends across every unit of the University of Puerto Rico system. Mayagüez, Ponce, Arecibo, Bayamón, Cayey, Humacao, Carolina, Aguadilla, Utuado, and the Medical Sciences Campus. This is not an isolated reaction. It is a movement that runs through the entire institution. Río Piedras may be more visible, but it is not alone. What is happening there reflects a broader unrest felt across the system.
Within that context, one demand has grown increasingly present, the call for the resignation of University of Puerto Rico President Zayira Jordán Conde. This is not the voice of a small group. It reflects a deeper level of mistrust that has spread across multiple campuses.
The Puerto Rican Association of University Professors has also made it clear that this is not solely a student issue. There is real concern among faculty, and a shared recognition of the conditions currently shaping the university. When students and professors arrive at the same conclusion, the problem can no longer be minimized.
Meanwhile, the administration continues to speak in the language of dialogue. But dialogue is not a word, it is a practice. And when trust has been broken, it cannot be restored through statements alone, but through decisions that prove a willingness to truly listen.
In the midst of all of this, there are voices that cannot be ignored. Voices grounded not in theory, but in lived experience. One of them is Joanna Cifredo, a student at the Mayagüez campus, a young Puerto Rican trans woman, and someone widely recognized for her advocacy.
I spoke with her in recent days. What follows is her voice, exactly as it is.
How would you describe what is happening inside the University of Puerto Rico right now, beyond what people see from the outside?
Estamos viviendo momentos muy difíciles, en el sentido de que hay mucha incertidumbre y una presión constante por parte de la administración para reabrir el recinto, pero, entre todo el caos e inestabilidad provocado por las decisiones de esta administración, también hemos vivido momentos muy poderosos. Esta lucha ha sacado lo mejor de nuestra comunidad.
Lo vimos en las asambleas y plenos, donde 1,500, 1,700, hasta 1,800 estudiantes llegaron —bajo lluvia, bajo advertencias de inundaciones— y aun así se quedaron, participaron y votaron a favor de una manifestación indefinida hasta que se atiendan nuestros reclamos.
He conocido a tantas personas en los diferentes portones, estudiantes graduados, aletas, estudiantes de intercambio, estudiantes de todo tipo de concentraciones y se unieron para apoyar el movimiento estudiantil. Estudiantes que vienen a los portones después del trabajo o antes de trabajar. Estudiantes que vienen a dejar agua y suministros entre turnos de trabajo. Viejitos que vienen a los portones con desayuno, almuerzo o cena.
Más allá de lo que se ve desde afuera, lo que estamos viviendo es una mezcla de tensión y resistencia, pero también de comunidad, solidaridad y compromiso colectivo.
Much of what is discussed remains at the level of headlines or social media. From your direct experience, what specific decisions or actions from the administration have led to this level of mobilization?
Desde el inicio, la designación de la Dra. Zayira Jordán Conde careció de respaldo dentro de la comunidad universitaria. No contaba con experiencia administrativa en la UPR ni con un conocimiento básico de nuestros procesos, cultura y reglamentos. Por eso, en asamblea, el estudiantado votó para solicitarle a la Junta de Gobierno que no considerara su candidatura, y múltiples organizaciones docentes hicieron lo mismo. Existía un consenso amplio de que no tenía la experiencia necesaria para liderar una institución como la nuestra.
A pesar de ese rechazo claro, la Junta de Gobierno decidió ignorar los reclamos de la comunidad universitaria e imponer su nombramiento.
Una vez en el cargo, su estilo de gobernanza ha sido poco transparente y poco colaborativo. Sin embargo, el detonante principal de la movilización en el Recinto Universitario de Mayagüez fue su decisión de destituir, de manera unilateral y en medio del semestre, a cinco rectores, incluyendo al nuestro, el Dr. Agustín Rullán Toro, para reemplazarlo por un rector interino, el Dr. Miguel Muñoz Muñoz.
Esta acción, tomada de forma abrupta, provocó de inmediato un clima de caos e inestabilidad dentro de la institución. Y deja una pregunta inevitable: ¿no anticipó el impacto de esa decisión, lo que evidenciaría una falta de experiencia? ¿O lo anticipó y aun así decidió proceder? No está claro cuál de las dos es más preocupante.
Además, esta decisión tuvo consecuencias concretas para el estudiantado, incluyendo el retiro de becas educativas para nuevos integrantes del RUM por parte de la Fundación Ceiba, que calificó la movida como “sorprendente” y “preocupante”. Decisiones impulsivas como la que tomó la presidenta ponen en peligro la estabilidad de nuestra institución y la acreditación de la universidad.
As a trans woman within this movement, how does your identity intersect with what is happening, and why does this also shape the future of people like you?
Soy una de varias chicas trans que formamos parte activa de este movimiento estudiantil.
For those outside the UPR who believe this does not affect them, what are the real consequences of this crisis?
La Universidad de Puerto Rico se fundó para servir al pueblo.
It is impossible to overstate the role the University of Puerto Rico and its students have played in shaping the social, cultural, and economic life of this country. Its impact extends into science, medicine, and every profession that has sustained Puerto Rico over time. No other educational institution has contributed more.
After listening to her, one thing becomes undeniable. This is not just another protest, but a generation refusing to let go of what little remains within its reach. And when a generation reaches that point, the issue is no longer the strike, the issue becomes the country itself.
Noticias en Español
La X vuelve al tribunal
Primer Circuito examina caso del reconocimiento de personas no binarias en Puerto Rico
Hace ocho meses escribí sobre este tema cuando todavía no había llegado al nivel judicial en el que se encuentra hoy. En ese momento, la discusión se movía entre decisiones administrativas, debates públicos y resistencias políticas. No era un asunto cerrado, pero tampoco había alcanzado el punto actual.
Hoy el escenario es distinto.
La organización Lambda Legal compareció ante el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito en Boston para solicitar que se confirme una decisión que obliga al gobierno de Puerto Rico a emitir certificados de nacimiento que reflejen la identidad de las personas no binarias. La apelación se produce luego de que un tribunal de distrito concluyera que negar esa posibilidad constituye una violación a la Constitución de Estados Unidos.
Este elemento marca la diferencia. Ya no se trata de una discusión conceptual. Existe una determinación judicial que identificó un trato desigual.
El planteamiento de la parte demandante se sostiene en el propio marco legal vigente en Puerto Rico. Los certificados de nacimiento de identidad no son registros históricos inmutables. Son documentos utilizados para fines actuales y esenciales. Permiten acceder a empleo, educación y servicios, y son requeridos en múltiples gestiones ante el Estado. Su función es operativa.
En ese contexto, la exclusión de las personas no binarias no responde a una limitación jurídica. Puerto Rico permite la corrección de marcadores de género en certificados de nacimiento para personas trans binarias desde el caso Arroyo González v. Rosselló Nevares. Además, el Código Civil reconoce la existencia de certificados que reflejan la identidad de la persona más allá del registro original.
La diferencia radica en la aplicación.
El reconocimiento se concede dentro de categorías específicas, mientras que se excluye a quienes no se identifican dentro de ese esquema. Esa exclusión es el eje de la controversia actual.
El argumento presentado por Lambda Legal es preciso. Obligar a una persona a utilizar documentos que no reflejan su identidad implica someterla a una representación incorrecta en procesos fundamentales de la vida cotidiana. Esto puede generar dificultades prácticas, exposición innecesaria y situaciones de vulnerabilidad.
Las personas demandantes, nacidas en Puerto Rico, han planteado que el acceso a documentos precisos no es una cuestión simbólica, sino una necesidad básica para poder desenvolverse sin contradicciones impuestas por el propio Estado.
El hecho de que este caso se encuentre en el sistema federal introduce una dimensión adicional. No se trata de un proyecto legislativo ni de una política pública en discusión. Es una controversia constitucional. El análisis gira en torno a derechos y a la aplicación equitativa de las leyes.
Este proceso tampoco ocurre en aislamiento.
Se desarrolla en un contexto donde los debates sobre identidad y derechos han estado marcados por una mayor presencia de posturas conservadoras en la esfera pública, tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico. En el ámbito local, esa influencia ha sido visible en discusiones legislativas recientes, donde argumentos de carácter religioso han comenzado a formar parte del debate sobre política pública. Esa intersección introduce tensiones en torno a la separación entre iglesia y Estado y tiene efectos concretos en el acceso a derechos.
Señalar este contexto no implica cuestionar la fe ni la práctica religiosa. Implica reconocer que, cuando determinados argumentos se trasladan al ejercicio del poder público, pueden incidir en decisiones que afectan a sectores específicos de la población.
Desde Puerto Rico, esta situación no se observa a distancia. Se experimenta en la práctica diaria. En la necesidad de presentar documentos que no corresponden con la identidad de quien los porta. En las implicaciones que esto tiene en espacios laborales, educativos y administrativos.
El avance de este caso abre una posibilidad de cambio en el marco legal aplicable. No porque resuelva de inmediato todas las tensiones en torno al tema, sino porque establece un punto de análisis jurídico sobre una práctica que hasta ahora ha operado bajo criterios restrictivos.
A diferencia de hace ocho meses, el escenario actual incluye una determinación judicial que ya identificó una violación de derechos. Lo que corresponde ahora es evaluar si esa determinación se sostiene en una instancia superior.
Ese proceso no define un resultado inmediato, pero sí establece un nuevo punto de referencia.
El debate ya no es teórico.
Ahora es judicial.
Cuba
Cuba bajo presión y sin respuestas
Cubanos no hablan en términos geopolíticos. Hablan de sobrevivir
Las tensiones entre Estados Unidos y Cuba han vuelto a subir de tono. No es algo nuevo, pero este momento se siente distinto. Las medidas más recientes desde Washington buscan cerrar aún más los espacios financieros del gobierno cubano, limitar sus fuentes de ingreso y presionar sectores clave de la economía. No es simbólico. Es una política directa.
Desde Estados Unidos, el mensaje es claro. Se busca provocar cambios que no han ocurrido en más de seis décadas. También hay un componente interno, una presión política que responde a sectores del exilio que llevan años exigiendo una postura más dura. Todo eso forma parte del escenario.
Pero esa es solo una parte.
Del lado cubano, la respuesta sigue un patrón conocido. El gobierno habla de agresión externa, de guerra económica, de un embargo que se endurece. Cada medida se convierte en argumento para reforzar su narrativa y cerrar filas. No hay espacio para reconocer errores propios. Todo apunta hacia afuera.
Mientras tanto, la vida en la isla va por otro camino.
La crisis energética que hoy vive Cuba no empezó con estas medidas. Lleva años acumulándose. El sistema eléctrico está deteriorado, sin mantenimiento suficiente, con fallas constantes. Los apagones no son nuevos. Lo que ha cambiado es la frecuencia y la duración.
Durante años entró petróleo a Cuba, especialmente desde Venezuela. Hubo acuerdos. Hubo suministro. Y aun así, la vida del cubano no mejoró. La electricidad seguía fallando, el combustible seguía racionado, el transporte seguía siendo un problema diario.
Entonces la pregunta sigue siendo la misma.
Si el petróleo estaba entrando, ¿por qué nada cambiaba?
¿Dónde fue a parar ese recurso?
¿Dónde está el dinero que generó?
Hoy se habla de restricciones al petróleo como si fueran la causa principal de la crisis. No lo son. Empeoran una situación ya frágil, pero no la explican completamente.
Hay una historia más larga que no se puede ignorar.
Lo mismo ocurre con las brigadas médicas.
Durante años se presentaron como un gesto de solidaridad internacional. Y en muchos casos lo fueron. Médicos cubanos trabajaron en condiciones difíciles, salvaron vidas, sostuvieron sistemas de salud en otros países. Eso es real.
Pero también funcionaron como una de las principales fuentes de ingreso del Estado cubano.
Muchos de esos profesionales no recibían el salario completo por su trabajo. Una parte significativa quedaba en manos del gobierno. En algunos casos, ni siquiera tenían control sobre el dinero que generaban.
Y hay algo más duro.
Si uno de esos médicos decidía no regresar a Cuba, ese dinero no llegaba a su familia. Se quedaba retenido.
Hoy varios países están revisando o cancelando esos acuerdos. Y otra vez, la respuesta oficial es señalar hacia afuera. Pero la pregunta sigue siendo inevitable.
¿Se está perdiendo un modelo de cooperación o un sistema que dependía del control sobre sus propios profesionales?
Dentro de Cuba, la conversación suena diferente.
La gente no habla en términos geopolíticos. Habla de sobrevivir. De cómo llegar al final del día. De los apagones, de la comida que no alcanza, del transporte que no aparece, de una vida que cada vez se hace más difícil.
Hay quienes miran las medidas de Estados Unidos con cierta expectativa. No porque quieran más escasez, sino porque sienten que el sistema no cambia por sí solo. Hay una sensación de estancamiento que pesa.
Pero esa expectativa convive con una realidad concreta.
Las sanciones no golpean primero a quienes toman decisiones. Golpean al ciudadano común. Al que hace la fila. Al que pierde la comida por falta de electricidad. Al que no tiene cómo moverse.
Esa es la contradicción.
El gobierno cubano pide solidaridad internacional. Y la recibe. Países que envían ayuda, organizaciones que se movilizan, voces que defienden a la isla.
Pero hay otra pregunta que también está ahí.
¿Esa ayuda llega realmente al pueblo?
La falta de transparencia en la distribución de recursos es parte del problema. Porque no se trata solo de lo que entra, sino de lo que realmente llega a quienes lo necesitan.
Reducir lo que pasa en Cuba a un conflicto entre dos gobiernos es no querer ver el cuadro completo.
Aquí hay responsabilidades compartidas, pero no iguales.
Estados Unidos ejerce presión con efectos reales sobre la economía cubana. Eso no se puede negar. Pero dentro de la isla hay un sistema que ha tenido décadas para corregir, para abrir, para responder a su gente, y no lo ha hecho.
Esa parte no se puede seguir esquivando.
Yo escribo esto como cubano. Desde lo que vi, desde lo que viví y desde la gente que sigue allá tratando de resolver el día.
Porque al final, más allá de lo que se diga entre gobiernos, la realidad es otra.
Cuba hoy está más apretada, sí. Pero también lleva años arrastrando problemas que nadie ha querido enfrentar de verdad.
Y mientras eso siga así, da igual lo que venga de afuera. El problema sigue estando adentro.
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