World
30 Colombian LGBT activists attend training
Four day gathering is first of its kind in South American country

Wilson Castañeda of the Colombian LBGT advocacy group Caribe Afirmativo. (Washington Blade photo by Michael K. Lavers)
BOGOTÁ, Colombia — Roughly 30 activists from across Colombia attended a four-day training in the Colombian capital from May 30-June 2 designed to encourage LGBT people to become more involved in the country’s political process.
The program, which was coordinated by the Gay and Lesbian Victory Institute and the Astraea Lesbian Foundation for Justice, was the first to take place as part of the USAID-backed LGBT Global Development Partnership that will contribute $11 million over the next four years to advocacy groups in neighboring Ecuador and other developing countries.
Out Bogotá City Councilwoman Angélica Lozano Correa and Blanca Durán Hernández, mayor of the Colombian capital’s Chapinero district that has a large gay population, are among those who took part. They and others advocates from Colombia and the United States spoke about a variety of topics that ranged from campaigning as an openly LGBT candidate to fundraising and responding to opponents.
Lozano, Durán, Victory Institute President Chuck Wolfe, Francisco Herrero of the National Democratic Institute and Tatiana Piñeros, a transgender woman whom Bogotá Mayor Gustavo Petro in 2012 appointed to run the city’s social welfare agency, also took part in a May 30 panel on how out political leaders and officials can advance the Colombian and American LGBT rights movements. Marcela Sánchez, executive director of Colombia Diversa, a nationwide LGBT advocacy group, moderated this event that took place at a Chapinero hotel.
“We recognize the importance of strengthening capacities for those who want to become involved,” Sánchez told the Blade after the panel. “This is why we entered this alliance with the Victory Institute.”
The training, which is the first of its kind in the South American country, took place less than a month before gay Colombians can begin to legally register their partnerships.
Colombia’s Constitutional Court in 2011 ruled the country’s lawmakers have to extend the same benefits that heterosexuals receive through marriage to same-sex couples within two years. The tribunal’s deadline is June 20, but the Colombian Senate in April overwhelmingly rejected a bill that would have extended marriage rights to gays and lesbians in the South American country.
The court in 2009 ruled same-sex couples who live together must receive the same rights Colombian law affords to unmarried heterosexual couples. It also overturned the ban on openly gay soldiers in a separate ruling it issued the same year.
Colombia’s non-discrimination law that includes sexual orientation took effect in 2011.
Federíco Ruíz Mora of the Santamaría Fundación, a Cali-based group that advocates on behalf of trans Colombians, told the Washington Blade in April while he was in D.C. on a State Department-sponsored trip that he and other activists plan to seek legal protections based on gender identity and expression.
A report from the Latin American and Caribbean Network of Transgender Women (REDLACTRANS) notes 61 trans women in Colombia have been reported murdered between 2005-2011. A separate report that Colombia Diversa released last month indicates 58 of the reported 280 LGBT Colombians who were murdered between 2011-2012 were killed because of their sexual orientation or gender identity and expression.
Wilson Castañeda Castro, director of Caribe Afirmativo, an advocacy group that works in Barranquilla and other cities along the country’s Caribbean coast, told the Blade on Friday that police violence against LGBT Colombians remains a serious problem. Lozano said in a separate interview she hopes those who targeted, tortured and killed LGBT Colombians during the country’s armed conflict that began in the 1960s are held accountable in any peace settlement that could emerge from talks between the government and members of the Revolutionary Armed Forces of Colombia (or FARC in Spanish) that continue to take place in Cuba.
Participants: Political involvement helps advance LGBT rights
Those who took part in the Bogotá training said it will help LGBT Colombians become more involved in their country’s political process as the movement grows stronger and more visible.
“One of the ways to make further advance our rights as an LGBT community is to win political office,” Durán told the Blade on Saturday. “To have groups of people learn about tools, to have the skills to conduct these campaigns to me is very important.”
Lozano admitted she was a bit surprised that such a program took place in Colombia, but she described it as “positive.”
“It is incredible to me that programs like this exist,” she said.
Castañeda noted his organization, like Colombia Diversa, is non-partisan. He agreed with Durán that it remains crucial for LGBT Colombians to become involved in the country’s political process.
“We become involved in every election to present the LGBT agenda to candidates,” Castañeda said.
Central America
Dignidad para vidas LGBTQ en Centroamérica
Embajada canadiense en El Salvador se presentó ‘Historias de vida desde los cuerpos y territorios de la disidencia LGBTIQ+’
SAN SALVADOR, El Salvador — “A los 16 años, mi papá me echó”. Esa frase directa, sin adornos ni concesiones, es parte de una de las historias más impactantes del libro “Historias de vida desde los cuerpos y territorios de la disidencia LGBTIQ+”, presentado el 23 de enero. El testimonio pertenece a Estrella Cerón, mujer trans salvadoreña, cuya vida quedó marcada por la expulsión familiar y la violencia cotidiana ejercida contra su identidad.
Estrella relata que fue descubierta abrazando a un muchacho en la panadería que pertenecía a su familia, lugar donde también trabajaba. La respuesta fue inmediata: no le permitieron cambiarse de ropa ni llevar sus pertenencias. Salió “sucia, con olor a grasa, sin zapatos”. Su padre lloró al verla irse, pero no la detuvo. “Así ándate”, le dijo. Ese episodio no solo marcó su historia personal, sino que hoy se convierte en un reflejo de una realidad compartida por muchas personas trans en El Salvador y la región.
Durante la presentación del libro, Cerón tomó la palabra y compartió lo que significó volver a su historia frente a otras personas. Reconoció que no fue un proceso sencillo, pues implicó enfrentarse a recuerdos profundamente dolorosos.
“Fue doloroso hablarlo, sentí como un muro que fui rompiendo a poco a poco, saliendo adelante y pues hasta el día de hoy me siento más empoderada y más fuerte”, expresó. Sus palabras resonaron entre las y los asistentes, evidenciando que narrar la propia vida puede convertirse en un acto de sanación y afirmación personal.
Este momento público subrayó uno de los ejes centrales del proyecto: el derecho de las personas LGBTQ a contar sus historias en sus propios términos, sin miedo y con dignidad.
Rostros de la Equidad: un proyecto regional de memoria y justicia
La presentación de las publicaciones se realizó en el marco del proyecto Rostros de la Equidad, impulsado por COMCAVIS TRANS, con el apoyo de OIKOS y la Embajada de Canadá en El Salvador. El evento reunió a activistas, representantes de organizaciones sociales, cooperación internacional y público en general.
Como parte de este proyecto se presentaron dos materiales: el libro “Historias de vida desde los cuerpos y territorios de la disidencia LGBTIQ+” y el glosario vivencial y de conceptos sobre la diversidad sexual y de género. Ambos productos buscan aportar a la visibilización, sensibilización y defensa de los derechos humanos de las personas LGBTQ en Centroamérica.
El proyecto se concibió como un proceso colectivo, regional y participativo, en el que las voces protagonistas fueran las de quienes históricamente han sido marginadas.
El libro de historias de vida se distancia de la lógica del simple recopilatorio de testimonios. Tal como lo expresa su prólogo, se trata de “un acto de memoria, reparación, justicia personal y colectiva”. Su objetivo es mostrar voces que han resistido al silencio y al miedo, y que hoy deciden narrar sus verdades.
Las historias incluidas atraviesan experiencias de expulsión familiar, discriminación, violencia institucional, migración forzada y exclusión social. Sin embargo, también dan cuenta de procesos de resistencia, organización comunitaria, reconstrucción personal y esperanza.
En ese equilibrio entre dolor y dignidad, el libro se convierte en una herramienta política y pedagógica que interpela a la sociedad y a las instituciones.
Junto al libro se presentó el glosario vivencial y de conceptos sobre la diversidad sexual y de género, una propuesta que busca ir más allá de las definiciones tradicionales. El glosario no se limita a explicar términos, sino que los conecta con experiencias reales de personas LGBTQ.
Cada concepto está atravesado por el derecho a la identidad, el reconocimiento y la dignidad. De esta forma, las palabras dejan de ser etiquetas para convertirse en relatos vivos que reflejan cuerpos, territorios e historias concretas.
Las organizaciones impulsoras señalaron que el glosario pretende ser una herramienta accesible para procesos formativos, educativos y comunitarios, aportando a una comprensión más humana de la diversidad sexual y de género.
El respaldo internacional y el valor de la resistencia
Durante la presentación, la embajadora de Canadá en El Salvador, Mylène Paradis, reconoció el trabajo de COMCAVIS TRANS, OIKOS y de todas las personas que hicieron posible Rostros de la Equidad.
“Las historias de vida reunidas en este libro nos recuerdan que resistir no es solo sobrevivir, sino también afirmar la propia existencia, reclamar derechos y construir esperanza incluso en contextos adversos”, afirmó Paradis, destacando la importancia de apoyar iniciativas que promueven la justicia social y los derechos humanos.
Su intervención subrayó el valor político de la memoria y el papel de la cooperación internacional en el acompañamiento de procesos liderados por organizaciones locales.
Un proceso regional de escucha y construcción colectiva
El libro y el glosario son el resultado de una consulta a 10 personas LGBTQ: cuatro de Guatemala, dos de El Salvador y cuatro de Honduras. Además, se realizaron grupos focales en cada uno de estos países para profundizar en las experiencias compartidas.
El proceso inició en agosto de 2024 y concluyó con la presentación pública de los resultados en enero de 2026. Para las organizaciones participantes, este trabajo evidenció la necesidad de generar espacios seguros de escucha y diálogo en la región.
La dimensión regional del proyecto permite identificar patrones comunes de violencia, pero también estrategias compartidas de resistencia y organización.
Georgina Olmedo, encargada del área de formación y nuevos liderazgos de COMCAVIS TRANS El Salvador, destacó que el libro busca reconocer las historias que atraviesan las personas LGBTQ.
“Son historias marcadas por la resistencia, la dignidad, el aprendizaje y toda la esperanza”, señaló, subrayando que muchas de estas vivencias continúan siendo invisibilizadas en el discurso público.
Para Olmedo, visibilizar estas narrativas es un paso necesario para transformar las realidades de exclusión y violencia que enfrenta esta población.
Escuchar sin juzgar: el valor del acompañamiento
Desde OIKOS, Jason García resaltó que el libro incluye voces de Guatemala y Honduras, lo que le otorga un carácter regional. Señaló que fue un honor conocer historias de personas que se atrevieron a contar lo que nunca antes habían contado.
García explicó que muchas de las personas participantes expresaron estar cansadas de ocultar quiénes son y que, durante el proceso, encontraron por primera vez espacios donde fueron escuchadas sin ser juzgadas.
“Cada historia que se comparte es un recordatorio de que ninguna violencia puede apagar la dignidad de una persona”, afirmó, destacando los procesos de sanación y reconstrucción que emergen incluso en contextos adversos.
Marielos Handal, integrante del equipo de OIKOS que acompañó la investigación, compartió una reflexión sobre los retos que implicó construir estas publicaciones. Las entrevistas, explicó, dejaron nudos en la garganta, silencios densos y muchas preguntas abiertas.
Entre ellas, cómo continuar escribiendo después de escuchar relatos de abandono, rechazo y violencia sistemática; cómo narrar sin revictimizar, sin simplificar ni maquillar la verdad, pero tampoco explotarla.
Estas preguntas atravesaron todo el proceso editorial, marcando el cuidado con el que se construyeron tanto el libro como el glosario, priorizando siempre la dignidad de las personas participantes.
Palabras que se convierten en dignidad colectiva
La presentación cerró con un llamado a leer estas publicaciones no desde la lástima, sino desde la responsabilidad colectiva de reconocer las deudas históricas con las personas LGBTQ en Centroamérica.
Historias de vida desde los cuerpos y territorios de la disidencia LGBTQ y su glosario vivencial se consolidan como documentos necesarios en un contexto marcado por la exclusión, pero también por la lucha, la memoria y la esperanza.
En cada relato, como el de Cerón, queda claro que narrar la propia historia es un acto profundamente político: contar lo vivido no borra el dolor, pero lo transforma en palabra, memoria y dignidad compartida.
Russia
Russia designates ILGA World an ‘undesirable’ group
Justice Ministry announced designation on Jan. 21
Russia has designated a global LGBTQ and intersex rights group as an “undesirable” organization.
ILGA World in a press release notes the country’s Justice Ministry announced the designation on its website on Jan. 21.
The ministry’s website on Tuesday appeared to be down when the Washington Blade tried to access it. ILGA World in its press release said the designation — “which also reportedly includes eight other organizations from the United States and across Europe” — “has been confirmed by independent sources.”
“ILGA World received no direct communication of the designation, whose official reasons are not known,” said ILGA World.
The Kremlin over the last decade has faced global criticism over its crackdown on LGBTQ rights.
ILGA World notes Russians found guilty of engaging with “undesirable” groups could face up to six years in prison. The Russian Supreme Court in 2023 ruled the “international LGBT movement” is an extremist organization and banned it.
“Designating human rights groups ‘undesirable’ is outlandish and cynical, yet here we are,” said ILGA World Executive Director Julia Ehrt. “But no matter how much governments will try to legislate LGBTI people out of existence, movements will stay strong and committed, and solidarity remains alive across borders. And together, we will continue building a more just world for everyone.”
Honduras
Corte IDH reconoce a Thalía Rodríguez como familia social de Leonela Zelaya
Se construyeron una familia tras más de una década de convivencia
Por DORIS GONZÁLEZ * | TEGUCIGALPA, Honduras — En la sentencia del caso Leonela Zelaya y otra vs Honduras emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos se estableció un hito jurisprudencial para las personas LGBTQ en Honduras, así como en la región en relación a las diversas conformaciones de familias existentes. La Corte IDH interpretó por primera vez el concepto de familia social, indicando que la construcción de familia no debe restringirse a la familia nuclear o a nociones tradicionales, bajo el entendido de que hay diferentes formas en las que se materializan los vínculos familiares.
Este análisis se trae a colación debido al contexto de discriminación, prejuicio y violencia que atravesamos las personas LGBTQ, el cual se puede manifestar incluso dentro de nuestras propias familias. Esta violencia se manifiesta a través de actos de odio como ser el desarraigo familiar, violencia física, psicológica, social, económica, expulsiones de los hogares, violaciones correctivas e incluso, culminando en muertes violentas. Esta violencia motivada por la orientación sexual, identidad y expresión de género de las personas imposibilita la convivencia familiar.
Ante esto, las personas LGBTQ construimos vínculos sociales fuera del vínculo familiar tradicional, los cuales a través de la convivencia, amistad, apoyo económico-social y construcción de vida en común constituyen familias, tal como ocurrió en este caso.
Tras el abandono de su familia biológica, Leonela Zelaya y Thalía Rodríguez construyeron una familia tras más de una década de convivencia, en los cuales se apoyaron mutuamente en diversas situaciones, viviendo como mujeres trans, portadoras de VIH, ejerciendo el trabajo sexual y en situación de pobreza, enfrentando constantes episodios de detenciones arbitrarias y violentas por parte de los órganos policiales.
Tras su asesinato, fue Thalía quien recogió el cuerpo de Leonela en la morgue de Tegucigalpa y quien gestionó el féretro a través de la Funeraria del Pueblo. Los servicios fúnebres de Leonela Zelaya fueron realizados en un bar por mujeres trans, trabajadoras sexuales, al cual no asistió ningún miembro de su familia biológica.
El asesinato de Leonela y la falta de esclarecimiento generaron a Thalía un sentimiento de inseguridad, frustración e impotencia. Por estas violaciones de derechos humanos, la Corte reconoció a Thalía Rodríguez, en calidad de familiar de Leonela, como víctima del caso, generando estándares aplicables a todas las personas LGBTQ.
A juicio de la Corte, esta situación lleva a que, en casos de muertes violentas de mujeres trans, las personas que integren las redes de apoyo de la persona fallecida puedan ser declaradas víctimas por la violación de sus derechos a la integridad psíquica o moral, siempre que se acredite la existencia de un vínculo estrecho con la víctima y una afectación a sus derechos, derivada, por ejemplo, de las gestiones realizadas para obtener justicia. Esta sentencia logra reconocer que las personas LGBTQ construimos familias sociales, familias elegidas, e indica que estas deben ser reconocidas y validadas.
* Abogada litigante del caso Leonela Zelaya y otra vs Honduras, Red Lésbica Cattrachas
