Connect with us

Noticias en Español

Prominente activista estadounidense hostigado por las autoridades en Cuba

Published

on

La bandera del orgullo trans, la del orgullo gay y la cubana (de izquierda a derecha) ondean en la playa Mi Cayito, de La Habana. Michael Petrelis, Un prominente activista LGBT de San Francisco dice que fue “acosado” por las autoridades cubanas durante su reciente viaje al país. (Foto de Yariel Valdés González)

Nota del editor: Esta nota salió en el sitio web del Washington Blade en inglés el 21 de enero.

Un prominente activista LGBT de San Francisco dice que fue “acosado” por las autoridades cubanas durante su reciente viaje al país.

Michael Petrelis llevaba 10,000 pegatinas con el arcoíris y la frase “Love is Love” (Amor es Amor) y 1,200 brazaletes de Pride (Orgullo gay) en su equipaje cuando llegó al Aeropuerto Internacional José Martí en La Habana el 2 de enero.

Petrelis narró al Washington Blade, durante una serie de entrevistas desde Cuba y San Francisco que un agente de inmigración con ropa de civil se paró detrás y lo “tocó en el hombro” poco después de haber pasado por la aduana. El funcionario le pidió que le mostrara el pasaporte antes de llevarlo a “un cuarto de entrevistas en el piso alto”.

Petrelis había subido varios posts a Facebook sobre su viaje antes de salir de San Francisco y dijo al Blade que había copias impresas de ellos sobre la mesa cuando entró a la habitación.

“El agente me preguntó por qué llevaba a Cuba tantos artículos con el arcoíris, con una visa de turista”, dijo Petrelis, quien explicó al Blade que planeaba distribuirlos entre la gente a lo largo del país. “Yo le expliqué que esos regalos serían compartidos con gais cubanos, sin costo alguno”.

Petrelis contó que el agente le preguntó dónde se alojaría en La Habana y anotó la información de la ubicación y el número de días que estaría allí”. Petrelis dijo al Blade que el interrogatorio duró alrededor de 30 minutos.

“Me dijo que no me preocupara, lo cual me preocupó, que sería admitido al país como turista”, narró Petrelis, “Ni él, ni ningún otro agente en momento alguno abrieron mi equipaje, algo que me pareció muy raro, pero no me opuse”.

Petrelis contó al Blade que un “agente uniformado” del Ministerio del Interior “apareció” en la casa donde se estaba quedando y “nuevamente me preguntaron por qué había llevado tantos arcoíris conmigo”. Petrelis dijo que el agente lo citó para una entrevista en un lugar que describió como un cuartel del ministerio.

Dijo que dos hombres — el que lo había interrogado en el aeropuerto el día anterior y otro oficial que se identificó como Carlos — lo interrogaron durante dos horas. Petrelis añadió que antes de marcharse también habló con una mujer en el ministerio.

“Fue durante la primera reunión con él que me especificó, mediante un joven traductor, que yo no podía asistir a ´manifestaciones´ y específicamente al arcoíris humano en el Capitolio (cubano) que yo había propuesto realizar, pero que en realidad nunca se llegó a efectuar”, dijo Petrelis recordando el interrogatorio.

Petrelis dijo que Carlos le comunicó que no podía asistir a ninguna reunión, “pero nunca definió qué constituía una reunión y yo le dije que quería reunirme con amigos de Facebook en La Habana, Matanzas y Santa Clara”.

Petrelis dijo que Carlos llamó al Centro Nacional de Educación Sexual, una organización que promueve la agenda LGBTI en la isla y que dirige Mariela Castro, la hija del ex presidente Raúl Castro. Petrelis dijo al Blade que Carlos le instruyó que debía llevar todas sus pegatinas y brazaletes a las oficinas del CENESEX en el barrio habanero del Vedado.

“Extrañamente, cuando aparecí en el CENESEX con mis arcoíris, como me había ordenado Carlos, mis amigos allí en realidad querían organizar una reunión con su red nacional gay”, dijo Petrelis.

Añadió que uno de los empleados del CENESEX le dijo “no te preocupes por la prohibición del Ministerio del Interior de que participes en reuniones”. Petrelis dijo que el empleado parecía confiado en que el CENESEX podría distribuir rápidamente las pegatinas y los brazaletes por toda Cuba.

Después de su reunión en el CENESEX, otro agente del Ministerio del Interior fue a la casa donde Peetrelis se estaba quedando.

Contó que viajó a las ciudades de Santa Clara y Matanzas sin incidentes, a pesar de que continuó posteando en su página de Facebook fotos suyas con banderas de arcoíris y parafernalia del movimiento junto a cubanos.

Narró que fue interrogado una vez más en el aeropuerto antes de abordar su vuelo hacia México.

“Me puse en la cola para pasar el chequeo de seguridad y un muchacho musculoso de alrededor de 30 años me hizo señas para que me saliera de la fila”, recuerda. “Un agente de seguridad vestido de civil con un ‘walkie-talkie’ se me acercó rápidamente y me condujo a una oficina de inmigración situada justamente a la izquierda del área de seguridad”.

Carlos y el mismo hombre que lo había interrogado al llegar a Cuba estaban allí esperando por él. “Sus brazos estaban completamente abiertos y parecía esperar un abrazo”, recuerda Petrelis. “El traductor me dijo que Carlos estaba feliz de verme y que yo no tenía que preocuparme por nada. Carlos disfrutaba leyendo mi página de Facebook y viendo las fotos. Sonrió mirando mis uñas pintadas y me dijo que qué bueno que había podido llegar a El Menjunje (un centro cultural afín a la comunidad LGTBI en santa Clara)”.

Según Petrelis, Carlos le dijo que las autoridades estaban “al tanto” de que él no había asistido a una demostración por los derechos LGTBI en un parque habanero en la que habían participado dos “contra revolucionarios”.

“Le dije que Cuba debía pagarme por las buenas relaciones públicas que yo hacía para el país”, dijo Petrelis. “Carlos me reiteró que yo era un buen amigo de Cuba y que era bienvenido si regresaba, y que la próxima vez llevara una cantidad menor de pegatinas y brazaletes”.

A continuación fue escoltado a través del área de seguridad hasta la puerta de embarque.

Petrelis había viajado a Cuba en dos ocasiones anteriormente. Llegó a Cuba en el 60 aniversario del triunfo de la revolución que llevó al poder a Fidel Castro, el tío de Mariela Castro. Su viaje también coincidió con la creciente controversia alrededor de la eliminación del matrimonio igualitario del borrador de la nueva constitución cubana.

El referendo para aprobar la nueva constitución se celebrará el 24 de febrero. Muchos activistas LGTBI que actúan con independencia del CENESEX han pedido a los cubanos que voten en contra de esta constitución.

Yoani Sánchez, una periodista independiente que critica abiertamente al gobierno cubano, dijo el sábado que las autoridades habían amenazado con detener a una de sus reporteras si cubría una protesta por los derechos LGBT en La Habana. Activistas independientes con los que ha hablado el Blade han dicho que enfrentan acoso e incluso arrestos, si critican públicamente al gobierno cubano o a Mariela Castro.

“Me sentí sudoroso y acosado cuando me llevaron a un cuarto sin ventanas en el aeropuerto donde fui interrogado durante treinta minutos, un acoso que finalmente se saldó con tres interrogatorios realizados por cuatro funcionarios del gobierno y dos intérpretes” dijo Petrelis al Blade en su declaración. “Aunque Carlos diga que el gobierno me ve como ´un amigo del pueblo cubano´ y no tengo nada por qué preocuparme, el acoso que sufrí me obliga a preguntarme, si es así como tratan sus amigos, qué trato recibirán los enemigos del Ministerio del Interior”

“Como un ciudadano patriótico y progresista de los Estados Unidos, que ha luchado por largo tiempo reclamando responsabilidades a su gobierno, la vigilancia a que fui sometido para mi equivale a acoso”, agregó.

El gobierno cubano no respondió las peticiones del Blade para que comentara sobre los hechos.

Continue Reading
Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Noticias en Español

Un día de luto nacional en Nicaragua

Se realizaron ‘elecciones’ el 7 de noviembre

Published

on

Una cartelera en Managua, Nicaragua, promueve al régimen Ortega Murillo. Las “elecciones” que se realizaron el 7 de noviembre de 2021 equivalieron a un día de luto nacional para aquellos que creen en la democracia y los derechos humanos. (Foto de Michael K. Lavers por el Washington Blade)

El día 7 de noviembre del 2021 para los nicaragüenses fue un día de luto nacional y sobre todo, para las poblaciones vulneradas como lo ha sido la LGBTIQ+. Con el levantamiento del 18 abril, tomamos un papel fundamental en la organización de la lucha cívica, movilización de recursos, presencia en la protesta. La ultima marcha, realizada el 28 de junio del 2018, confirma, como estábamos logrando avanzar en la organización de las personas LGBTIQ+ para luchar por nuestros derechos. Depositamos mucha esperanza en una transición gubernamental que pudiera dar espacio a los derechos LGBTIQ+. Sin embargo, con el fraude electoral, se nos cae esa ilusión. Ya que no solo están siendo violentados los derechos de nosotros, sino, los derechos de todos, todas y todes, los ciudadanos.

Es importante tener claro que a Daniel Ortega y Rosario Murillo no les interesa velar por los derechos humanos de los nicaragüenses, ni siquiera los derechos de los militantes de su partido (FSLN). Quedó demostrado con la pandemia, como han mentido con los datos, las muertes de tantas personas, sin distingo de color, sexo, genero, opción sexual o religiosa, etc. Pero también quiero recalcar, que en los espacios que he participado en la Oposición Azul y Blanco, le consultaba a los dirigentes políticos partidarios de la agenda LGBTIQ+ y siempre me decían, que esto se tendría que verse, después de obtener el poder, los derechos LGBTIQ+ están en segundo plano, para un dirigente heterosexual, hetero normado y patriarcal.

Esa ha sido la retorica de todos los partidos políticos con respecto a los derechos LGBTIQ+. Siempre se verán después que estén en el poder, utilizando nuestros derechos solamente como una moneda de cambio, que nunca llega tener un resultado a favor de la comunidad LGBTIQ+.

Actualmente la población LGBTIQ+ exiliada en Costa Rica, sobre todo la comunidad trans, sufre de muchos atropellos en los sitios donde viven, ya que a veces su dinámica de ingresos es ejercer el sexo por sobrevivencia y las condiciones de la pandemia, han afectado gravemente la posibilidad de poder ganar para la renta y comida, por lo que ser nicaragüense y mujer trans, las coloca en un grado de violencia, por la vulnerabilidad a la que estas se enfrentan.

Hoy, como persona LGBTIQ+, me siento triste porque se ve cada vez más lejano un país con equidad e igualdad de derechos. Sin embargo, este debe ser un toque de fondo, para poder encontrarnos como personas diversas, desde la propuesta, apostando a los emprendimientos, como una forma de autosostenernos en un país que implica mucho reto económico, pero también oportunidad.

Ya es necesario, que al menos entre nosotros la población LGBTIQ+, empecemos a vernos como personas que pueden apoyar a la economía de un país y darle paso al dinero rosa. Ya que una población que tiene la libertad financiera puede pensar mejor y actuar con propuestas de integración, en una Latinoamérica machista patriarcal.

Nadie dijo que esta lucha iba a ser fácil, por lo tanto, seguimos resistiendo. LA LGBTIQ+ ESTUVO EN LA PROTESTA, AHORA QUEREMOS ESTAR EN LA PROPUESTA.

William Ramírez Cerda es activista de derechos humanos nicaragüense y asesor empresarial PYME. El vive en Costa Rica.

Continue Reading

Noticias en Español

Asesinan a Erika Tatiana 10 días después del discurso de odio de JOH contra personas LGBTQ en Honduras

La activista es la 4ta persona trans asesinada en el país este año

Published

on

Erika Tatiana (Imagen cortesía de Reportar Sin Miedo)

Reportar Sin Miedo es el socio mediático del Washington Blade en Honduras. Esta nota salió en su sitio web el 27 de septiembre.

SANTA ROSA DE COPÁN, Honduras — María hizo muchas llamadas, pero su hija, Erika Tatiana Martínez García, nunca le contestó. 

Desesperada por no saber de ella, fue a buscarla y la encontró muerta con heridas de arma blanca en su apartamento el domingo 26 de septiembre en horas de la tarde, relató a Reportar sin Miedo la madre de Tatiana.

Erika Tatiana, mejor conocida por su segundo nombre, tenía 32 años de edad y residía en la colonia Díaz Valenzuela, en Santa Rosa de Copán, en el occidente de Honduras. 

La víctima mortal tenía un pequeño negocio donde vendía bebidas y algunos alimentos a los clientes que llegaban en estado de embriaguez.

A la casa de Tatiana acudieron miembros de la Policía Nacional para acordonar el sitio donde yacía el cadáver. María quiere justicia para su hija, pero sabe que la mayoría de los crímenes quedan en la impunidad. “Si no se hace justicia acá, sé que el Señor lo hará. De Dios nadie se escapa”. Tatiana fue enterrada la tarde del lunes por sus familiares en Santa Rosa de Copán. 

Mientras tanto, elementos de la Dirección Policial de Investigación (DPI) procedieron a trabajar en las primeras pesquisas del caso. 

El vocero de la Policía Nacional de Honduras en el departamento de Copán, Gregorio Cornejo Campos, dijo que Tatiana falleció a causa de tres heridas producidas supuestamente por un puñal en el tórax y el cuello. 

“Hay mucha desinformación sobre las heridas y cómo se encontró el cuerpo, pero lo oficial que tenemos es que la mataron entre la noche del sábado y madrugada del domingo”, dijo a Reportar sin Miedo el vocero policial. 

Tatiana es la cuarta trans asesinada en Honduras en el 2021. Hasta la fecha, desde el transfemicidio de Vicky Hernández en 2009 han muerto 390 personas LGBTI en Honduras. 

Según el Observatorio de Muertes Violentas de la Red Lésbica Cattrachas, de los 17 casos de este año, 10 son de hombres gay, tres de mujeres lesbianas y cuatro de mujeres trans. 

La impunidad de los crímenes de odio contra las personas LGBTI+ en Honduras es de un 91 por ciento, revelan datos de la misma institución. 

Era activista nacionalista 

Según su madre, Tatiana era activista del Partido Nacional en Santa Rosa y acompañó a la institución política durante años en diferentes elecciones primarias y generales. 

El partido de gobierno del presidente Juan Orlando Hernández al que pertenecía Tatiana se ha pronunciado públicamente en contra de leyes que benefician en derechos a las personas LGBTIQ+ y mujeres, pero no por el asesinato de una de las líderes de sus bases. 

Además, el mandatario hondureño ha dicho públicamente su oposición a las propuestas a favor del derecho a decidir sobre el cuerpo de las mujeres y a los defensores de los territorios que se pronuncian contra las ciudades modelos o ZEDE. 

Un activista LGBTIQ+ nacionalista consultado por Reportar Sin Miedo dijo que los estatutos del Partido Nacional prohíben tocar el tema de la diversidad sexual y aborto.  Sin embargo, agregó el entrevistado, muchas personas diversas sexualmente que trabajan en la formación de las bases de la organización política reciben a diario un reconocimiento por parte de los grupos locales por su trabajo en la organización de la participación comunitaria y las estructuras del partido.

Honduras: organizaciones de la diversidad sexual denuncian a JOH por “discurso de odio”

Condenan crimen

La organización LGBTIQ+ Honduras Diversa realizó un pronunciamiento público con una imagen de Tatiana en la que incluyó un mensaje pidiendo justicia. 

“Hagamos oír nuestra voz, nuestro dolor y rabia, exigiendo al Ministerio Público y a los demás entes de investigación criminal en el país que realicen una investigación exhaustiva para que el asesinato de Tatiana no se sume al 91% de impunidad de los crímenes de odio de personas LGBTI+ en Honduras”, dice el comunicado. 

El director de Honduras Diversa, Néstor Hernández, condenó que los medios de comunicación no respetaran la identidad y expresión de género de Tatiana.

Hernández denunció que los medios locales y de circulación nacional colocaron el nombre con el que Tatiana aparece en sus documentos públicos y no su nombre asumido, ya que las personas trans no tienen ley de identidad de género en Honduras.

 

 
 
 
 
 
View this post on Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A post shared by Honduras Diversa (@hondurasdiversa)

También las asociaciones diversas Arcoíris y Muñecas de Arcoíris realizaron un pronunciamiento público: “No más crímenes de odio contra nuestras hermanas, no más apología para nuestras colectivas”. 

 

 
 
 
 
 
View this post on Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A post shared by Casa Arcoiris (@arcoirishn)

Por su parte, el secretario de la Juventud del Partido Libre, Kevin Ramos, dijo en sus redes sociales: “Seguiremos en la lucha por la búsqueda de la justicia. La transfobia es una realidad y más viva que nunca”. 

 

 
 
 
 
 
View this post on Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A post shared by Asociacion Cepres (@asociacioncepres)

Honduras tiene una deuda pendiente con las personas trans 

Tatiana debería ser una de las personas LGBTIQ+ beneficiadas por la sentencia en el caso de Vicky Hernández. En cambio, se convierte en otra víctima de un crimen de odio.

El Estado de Honduras fue condenado el 28 de junio por la Corte IDH por el asesinato de la activista trans Vicky Hernández. La sentencia del caso obliga al país a crear protocolos y normativas para brindar, de forma expedita, identidad de género a las personas trans.

Sin embargo, hasta hoy el gobierno hondureño no ha cumplido ninguno de los mandatos de la Corte IDH incluidos en la sentencia del caso de Vicky. Al contrario, durante el período electoral ha afinado su discurso contra las personas de la diversidad sexual y mujeres, según denuncias de activistas. 

“Al investigar la vida y muerte de Vicky entendimos la falta de acceso a servicios básicos, las dificultades para conseguir empleo formal y las barreras legales para el cambio de nombre y reconocimiento de su identidad y expresión de género que sufren las personas trans. Vimos cómo una cultura persistente de impunidad ha impedido sancionar a quienes cometen crímenes transfóbicos, y cómo muchos gobiernos de la región han optado por ignorar esta realidad. Para hacerle justicia a Vicky hay que entender el modo en el que el sistema les falla a las mujeres trans y cómo se puede mejorar”, escribieron para el New York Times las abogadas Angelita Baeyens y Kacey Mordecai de la organización estadounidense Robert F. Kennedy Human Rights. 

El equipo legal del caso también contó con las abogadas hondureñas Astrid Ramos y Nadia Mejía, de la Red Lésbica Cattrachas.

La red es liderada por Indyra Mendoza, quien el 14 de septiembre fue nombrada junto con Claudia Spellman entre las 100 personas más influyentes del mundo, según la revista Time. 

Ambas mujeres diversas sexualmente son las primeras personas hondureñas que obtienen este reconocimiento internacional. 

Continue Reading

Noticias en Español

‘Ser hombre va más allá de tener genitales’: Carlos y Niurka, una familia LGBTQ en Cuba

‘Yo vivo orgulloso’

Published

on

Carlos Hernández (Foto de María Lucía Expósito)

Tremenda Nota es el socio mediático del Washington Blade en Cuba. Esta nota salió en su sitio web el 27 de agosto.

LA HABANA — “Tengo muchísimas amistades que me llaman como Carlos, tengo otros allegados como mi familia que me aceptan, pero no se acomodan totalmente a la idea de que no es Diana, sino Carlos”, dice.

“Empecé en la transición hace tres años, siempre había tenido el deseo de estar bajo tratamiento. Comencé gracias a un grupo de amistades que tenía conexiones con la Cenesex (Centro Nacional de Educación Sexual). Hasta ahora he visto muchos cambios en mi cuerpo”, relata.

Carlos Hernández tiene 32 años y no tiene ningún problema con mencionar su nombre legal, aunque nadie se lo pregunte. El nombre antiguo está tan superado que no le preocupa mencionarlo.

Su mamá es la única que insiste en llamarlo Diana y le ha dicho que empezará a llamarlo Carlos cuando haya podido cambiar su nombre en el registro civil. Este argumento se lo inspira una transfobia agonizante, prácticamente derrotada. Ninguna institución tiene la facultad de hacer de Carlos un Carlos legítimo. Sin embargo, el Estado cree que tiene ese poder y para ejercerlo cuenta con oficinas, juristas, médicos, tribunales. Gente como la madre de Carlos, que no entiende bien que el género es otra norma, se excusa con esto.

“La última vez que insistí en buscar trabajo para el Estado me miraron de arriba a abajo cuando vieron mi carnet, me juzgaron por el tamaño”, cuenta Carlos. “Desistí y comencé a trabajar en el sector independiente y así nadie me reprime. Como trans, lo primero que yo desearía no es casarme como una Diana sino como un Carlos, cambiarme el nombre”.

Aunque el matrimonio parece la gran demanda de los colectivos LGBTIQ+ y ha sido el caballo de batalla del activismo, hay mucha gente como Carlos pensando más en derechos laborales o en el respeto al género de las personas trans. Hasta ahora, estos reclamos ni siquiera están en el gran debate público.

Cuando se aprobó el Código de Trabajo, en 2014, quienes legislaron decidieron que quedaba prohibido, a la hora de contratar, discriminar a nadie por su orientación sexual. Sin embargo, algunos diputados se negaron a incluir a la identidad de género en la lista de argumentos usados para descalificar a una persona que busca empleo. La ley entró en vigor con esa falta.

(Foto de María Lucía Expósito)

Carlos coordina una red de activistas afrodescendientes y vive con Niurka. Se conocen desde la adolescencia. Pasaron años desde que volvieron a verse decidieron tener una familia. Niurka tiene un hijo. Ha vivido como una mujer heterosexual. Insiste en que sigue siéndolo, aunque la transfobia general se empeñe en considerarla lesbiana.

“Nunca había tenido una relación con alguna otra mujer, de hecho me gustan los hombres. Por eso estoy con Carlos, porque él realmente lo es”, dice.

“Para mí ser hombre va más allá de tener genitales. Él tiene conceptos, principios y otras cualidades muy bonitas. Creo que debería ser un ejemplo para otros hombres”, opina.

“Luego del reencuentro, sin muchos rodeos, me aparecí en su casa con el niño y punto. Ya vamos para dos años de relación”, cuenta Niurka.

“El niño me dice tío, a veces me dice papá. Soy partidario de no imponer las cosas. Yo vivo orgulloso de esta familia”, dice Carlos y sonríe.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement

Follow Us @washblade

Sign Up for Blade eBlasts

Popular